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El Pasaporte Madroño se amplía a los estudiantes de grado

El Pasaporte Madroño es un carné que permite al personal docente e investigador de la UNED, a estudiantes de posgrado (máster oficial, propio y de investigación) y PTGAS, obtener libros en préstamo en cualquiera de las bibliotecas pertenecientes al Consorcio Madroño o con los que se haya firmado convenios de colaboración.  Así como recibir un carné de investigador de la Biblioteca Nacional. Desde enero de 2026, la UNED extiende este servicio presencial a los estudiantes de grado que cumplan con el perfil establecido, favoreciendo un mayor acceso a recursos bibliográficos especializados de las otras universidades miembro del Consorcio y reforzando la cooperación interuniversitaria en el ámbito académico y de la investigación.

Cómo solicitarlo y qué validez tiene

La obtención del Pasaporte Madroño se realizará siempre de forma presencial en las bibliotecas de la Sede Central, Biblioteca Campus Norte y la Biblioteca del IUGM presentando este formulario de solicitud en español o en inglés. La biblioteca verificará que cumple los requisitos establecidos y procederá a la emisión del carné a nombre del solicitante.

La validez del Pasaporte Madroño estará vinculada a la fecha de finalización que figure en la base de datos institucional de la UNED. En aquellos casos en los que dicha fecha supere los cinco años, el carné tendrá una validez máxima de cinco años, contados desde la fecha de concesión o renovación. [Leer+]

Poesía

Reseña de "Reflejos y fulgores"

Reflejos y fulgores es un libro pequeño en tamaño, pero hondo en significado. Acaba de incorporarse a nuestra biblioteca y reúne los poemas de Angelina Muñiz-Huberman con las fotografías de Jean Duroux, publicado por la editorial Doce Calles. Para quienes conocimos a Jean, este libro es también una forma de volver a encontrarnos con él.

Desde la primera página se percibe que aquí no hay ilustraciones ni textos que se acompañen de manera casual. Hay un diálogo profundo, una complicidad que hace imposible saber quién llamó a quién. Palabra e imagen caminan juntas, como lo hacen las conversaciones largas entre amigos. Este poemario —este rompeolas escrito por Angelina— parecía estar esperando la mirada de Jean, su manera tan particular de detener la luz, de escuchar el mar y de devolvernos ese instante que dura apenas un segundo y, sin embargo, permanece.

Las fotografías de Jean captan los reflejos del agua en movimiento con una sensibilidad casi secreta. Son imágenes que parecen irreales, pero están llenas de verdad. En ellas hay pasión por el instante presente, por lo que sucede y se pierde al mismo tiempo. Al mirarlas, uno tiene la sensación de que esos reflejos marinos nos pertenecen, como si formaran parte de nuestra propia memoria, como esos atardeceres que seguimos viendo aun cuando ya no están.[Leer+]

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