asignatura master 2024

asignatura master 2024

PUPILOMETRÍA COMO TÉCNICA DE EXPLORACIÓN DEL PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN

Código Asignatura: 22202099

PRESENTACIÓN Y CONTEXTUALIZACIÓN

PUPILOMETRÍA COMO TÉCNICA DE EXPLORACIÓN DEL PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN
22202099
2023/2024
TÍTULOS DE MASTER EN QUE SE IMPARTE MÁSTER UNIVERSITARIO EN INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA (PLAN 2016)
CONTENIDOS
5
125
ANUAL
CASTELLANO

Esta asignatura se enmarca dentro del itinerario de Psicología de la Atención y Percepción, del Máster en Investigación en Psicología. Esencialmente, la asignatura persigue dotar al estudiante de los conocimientos necesarios para comprender la vigencia de un índice psicofisiológico, como es la dilatación pupilar, en el estudio de los procesos psicológicos básicos y, en especial, en el de la atención. El estudio de este índice pretende ser eminentemente práctico. Se formará al alumno en todo lo relativo a las técnicas de adquisición del mismo y los procedimientos experimentales vinculados a ella, para que pueda ser crítico, desde su experiencia, con los trabajos que han pretendido aportar evidencias científicas en este ámbito. En consecuencia, se estudiarán los fundamentos físicos y fisiológicos del sistema visual involucrados en las oscilaciones pupilares y los procedimientos para un registro correcto de las mismas. Del mismo modo, se analizarán registros y datos procedentes del laboratorio a la luz de estudios clásicos que han trabajado con un paradigma experimental análogo.

Se trata de una asignatura de cinco créditos, de carácter optativo, dentro del itinerario de Psicología de la Atención y Percepción, del Máster en Investigación en Psicología. Los contenidos versarán sobre la relación existente entre los cambios pupilares y las demandas de procesamiento exigidas en una tarea. Se pretende que el estudiante no sólo sea capaz de interpretar adecuadamente las conclusiones de los estudios llevados a cabo con antelación, sino que también pueda diseñar sus propios experimentos para estudiar con este índice algún aspecto de los procesos psicológicos básicos.

La pupilometría cognitiva es un campo de investigación dedicado al análisis de los cambios pupilares y su relación con las demandas de procesamiento. Un supuesto básico en este ámbito es la posibilidad de disociación entre cambios pupilares ocasionados por agentes físicos (luz) y ópticos (convergencia y acomodación) y aquellos otros debidos exclusivamente al procesamiento cognitivo. Así, aunque la luz es el agente físico que más directamente incide en el tamaño pupilar, las demandas de procesamiento exigidas durante la realización de una tarea son igualmente capaces de ocasionar variaciones en el mismo. Por ello, esta variable fisiológica resulta de gran interés para el estudio de los procesos psicológicos básicos.

Durante el último cuarto del siglo XIX se han documentado numerosos hallazgos en los que las dilataciones pupilares acompañaban a la realización de tareas mentales. Parece ser, en consecuencia, que todo proceso intelectual activo, el esfuerzo físico o atencional, o cualquier imagen mental (con independencia de su contenido) es capaz de generar iridodilatación. En pupilometría cognitiva existe un amplio corpus científico que avala la relación entre cambios pupilares y esfuerzo mental. Así, existe un acuerdo entre los investigadores al admitir que un incremento en las demandas de una tarea genera un aumento del tamaño pupilar. Sin embargo, la discrepancia surge cuando se pretende utilizar la respuesta pupilar como índice de sobrecarga cognitiva.

Por otra parte cabe señalar que en el estudio de los cambios pupilares se han utilizado numerosos tipos de tareas en las que se ha manipulado su dificultad: problemas de aritmética mental, tareas de lectura y comprensión lingüísticas, tareas de incongruencia y complejidad sintáctica, tareas de ambigüedad léxica o tareas de reconocimiento de estímulos, tareas de memoria y recuerdo inmediato. 

Asimismo, el incremento en el número de investigaciones sobre respuesta pupilar ha permitido consolidar el uso de esta variable psicofisiológica como índice de la carga mental. Con dicho índice, los estudios ergonómicos han permitido identificar elementos que deben ser modificados para facilitar la ejecución de la tarea. Así, durante el diseño, desarrollo y prueba de cualquier dispositivo o procedimiento de trabajo hay que contar con las capacidades y limitaciones de los operadores humanos que se van a implicar en su uso o en la tarea en cuestión. Los conocimientos que la psicología cognitiva experimental puede aportar resultan de gran utilidad para la evaluación de las dificultades que el operador va a encontrar durante la ejecución de la tarea; o incluso para determinar en qué momento la fatiga, la interferencia entre los elementos manejados durante la ejecución o el desbordamiento de los recursos de procesamiento pueden comprometer el correcto desarrollo de la misma. En este sentido, el interés del psicólogo cognitivo reside en conocer cómo una determinada tarea puede afectar a un operador humano y valorar así las implicaciones ergonómicas. Es cierto que una posibilidad de conocer la mejor forma de interacción entre el operador y un sistema es interrogando a la persona directamente. No obstante, muchas veces ni el mismo individuo es capaz de hacer una correcta introspección para determinar qué momentos de la tarea o elementos del puesto de trabajo le han resultado más o menos difíciles o qué estímulos ambientales son los que más le interfieren. Ni tan siquiera es capaz de proponer una forma alternativa de llevar a cabo su cometido en las mejores y más cómodas condiciones. Resulta, por tanto, de gran interés encontrar un índice fisiológico que permita determinar el nivel de carga del sistema cognitivo con independencia de los juicios del sujeto.