PASO 1
Organiza y planifica tu asignatura para su desarrollo en línea
Ten a mano la Guía Docente de tu asignatura y revisa el cronograma previsto inicialmente.
Decide, en primer lugar, la configuración de tu curso virtual en unidades o bloques, bien por semanas, bien por temas, y el tiempo destinado a cada uno de ellos.
En cada una de estas unidades temáticas o semanales tendrás que seleccionar e ir incluyendo los recursos y actividades a realizar, a partir de la configuración que te permita la plataforma.
Dada la situación de cambio rápido a un entorno en línea, no será indispensable que tengas cada una de las unidades preparadas desde el inicio, podrás irlas elaborando progresivamente y mostrarlas a los estudiantes a medida que vayas avanzando en el cronograma que plantees.
4 consejos para organizar y planificar mi curso
Identifica el periodo de trabajo para cada una de las semanas o temas.
Ten en cuenta las competencias que quieres que se trabajen en cada unidad y los contenidos que tenías previsto impartir, para valorar cuánto tiempo necesitas tu y los estudiantes para trabajarlos, y determinar en qué fechas vais a realizarlo.
Identifica qué procesos son comunes para cada una de las semanas o temas.
Diseña la estructura común de cada uno de tus bloques, semanales o por temas, con los recursos que incluirás (contenidos, actividades, pruebas de evaluación, sesiones síncronas, etc.). Decide, también, en el caso que vayas a exponer contenidos personalmente, si lo harás a través de vídeos que publicarás en el entorno virtual o convocando sesiones sincrónicas a las que los estudiantes deberán conectarse.
En la medida de lo posible, decide de qué manera vas a compartir los contenidos con los estudiantes y cuándo.
Será muy útil para el estudiante, asociar a cada unidad aquellos contenidos, recursos y herramientas que va a necesitar para llevar a cabo las actividades. Es decir, que estén incluidos y presentados de forma ordenada en su unidad correspondiente. Puedes publicar la asociación de contenidos, recursos y herramientas al iniciar cada unidad o, en la medida de lo posible y muy aconsejable, también de las futuras unidades. Esto permitirá al estudiante ver cuáles va a volver a utilizar o poder avanzar en la consulta de algunos de ellos, si así lo desea.
Propón un plan de trabajo a los estudiantes. Para cada unidad es interesante que les propongas a los estudiantes cuántos días deberían dedicar a cada fase de trabajo presentada en cada unidad y si la planificación compartida es sólo una propuesta que pueden decidir seguir (o no), o si hay algunas fechas que deben cumplirse. Del mismo modo que los docentes debemos hacerlo, los estudiantes deberán organizar su tiempo. Ayúdales a priorizar y secuenciar tareas.