Guillem Bou i BauzàAnillo de pensamiento
Concepto
Un anillo de pensamiento es una estructura hipermedia que hace posible la confrontación de opiniones bajo ciertas reglas de diálogo. La dinámica que se crea entre los participantes nace de sus relaciones en la red y difícilmente podría desarrollarse en otro medio sin que se produjeran distorsiones.
Esta estructura, por tanto, no sólo puede ser plasmada gráfica y funcionalmente de forma natural en un sistema hipermedia y no sólo se ha concebido para que viva en dicho tipo de sistemas, sino que un sistema de textos convencional le perjudicaría en aspectos como la espontaneidad, la aportación de documentos o la comunicación entre los participantes.
Objetivo
El objetivo de un anillo de pensamiento es obtener un debate profundo y enriquecedor sobre un tema determinado. Esta intención, dicha así, parece una perogrullada, pero basta echar una ojeada a los sistemas de debate que actualmente nos ofrecen los medios de comunicación para observar lo siguiente:
Debates televisados
El rigor de los mismos depende del moderador/presentador del programa. Se llega a patologías como las de moderadores que se escuchan a sí mismos compitiendo en protagonismo con los invitados (¿recuerdan los telespectadores españoles Las Noches de Hermida? ) o las de presentadores que buscan y provocan la discusión desaforada ya que el espectáculo consiste en ver perder los estribos a los participantes (¿recuerdan Moros y cristianos?). En general, aunque el debate tenga cierto rigor, se permite a los contertulios interrumpir, abusar de los tiempos, no contestar a las interpelaciones de los otros, usar trucos retóricos de dudosa legitimidad o desviar la atención de temas incómodos. Se puede decir, pues, que no disponemos de moderadores preparados o con la intención de ofrecer debates constructivos.
Fórums en la red
Los Fórums en la red son un intento de obtener un mayor rigor en el debate y de evitar algunos de los males que se han indicado en el apartado anterior. Siguen una estructura ramificada y a veces alguna ruta se convierte en un diálogo a dos, que sucesivamente se interpelan y responden. Suponen un progreso innegable en prestaciones como el seguimiento de la argumentación, la observación de los temas de interés (aquellos que generan más aportaciones) y la exploración temática (la estructura en árbol provoca que se generen nuevos temas a partir de las aportaciones). Se podría discutir sin embargo, si esta ramificación no hace que un tema importante que se discute inicialmente termine fragmentado en aportaciones parciales, de manera que la misma estructura del fórum hace que sea difícil seguir el tema como una unidad, es decir, que los árboles nos impidan ver el bosque.
Debates periodísticos
Los debates periodísticos, consistentes en artículos en los que unos autores replican a otros desde la misma o diferentes publicaciones, constituyen una de las estructuras clásicas de discusión y formación de opinión en el público. Suponen, además, la constatación de un hecho retórico que se remonta a la antigua Grecia: el público no quiere saber sólo lo que ha sucedido (la noticia) sino también el análisis de lo que ha sucedido (la opinión del experto). Un precedente paradigmático de este tándem noticia/opinión lo encontramos en los discursos de Marco Antonio y Bruto (argumentación) a la muerte de César (noticia). Las nuevas tecnologías, sin embargo, pueden enriquecer este tipo de debate en agilidad, espontaneidad e intercambio de información.
Chats
Las charlas electrónicas consisten a veces en un punto de encuentro para la confrontación de opiniones, pero su carácter excesivamente informal y espontáneo nos revela que no fueron creadas para este objeto sino para el intercambio en general de información. Al participar en un chat una persona puede aprender algo o perder el tiempo completamente, puede aburrirse o divertirse y puede saber con quién está hablando o tener la sensación de que le toman el pelo.
Precedentes
El anillo de pensamiento toma como referentes estos modos de debatir opiniones y, además, los procedentes de tres métodos de análisis de la argumentación, a saber:
Las técnicas de rejilla aplicadas a la discusión de grupos. Ayudan a clarificar posturas argumentativas pero sus detractores insisten en que crean radicalización de las opiniones en el grupo.
Las técnicas de análisis de conceptos y análisis textual. Se han desarrollado en programas informáticos como nudist, aquad y otros. Ayudan a fijar las aportaciones textuales (conceptualizar) y pueden aplicar pruebas estadísticas como el análisis de clusters o el análisis factorial (para descubrir las ideas que subyacen en las aportaciones textuales).
La técnica Delphi de discusión. Ayuda a confrontar opiniones entre expertos al ser informados de las informaciones de los otros participantes y ofrecerles resultados estadísticos sobre su "posición relativa" en el grupo de discusión.
Estructura de un anillo de pensamiento
La discusión sobre un tema se concibe como discusión en torno a un tema, por lo que se plasma gráficamente como un anillo de participantes. Cada participante expone su argumentación y aporta los documentos hipermedia en los que se basa, según la siguiente figura:
Figura 1: Anillo de pensamiento de tres participantes
En el ejemplo, el participante número uno aporta una artículo de un periódico y recomienda la visita de un web site para justificar la postura que defiende en el tema que se discute.
Los aspectos sobre los que hay que llamar la atención son los siguientes:
No interesa la convicción en las opiniones ni la defensa desde el fanatismo, por ello se obliga a que cada participante adjunte documentación que avale su postura. En este sentido, pues, el participante debe ofrecer una justificación de su opinión.
Para evitar las posturas dialogantes escurridizas, volubes o desmemoriadas, está el apartado de Principios. En él cada participante señala los puntos en los que quiere hacer énfasis en su argumentación (por ejemplo, "defiendo la democracia de partidos no como el sistema político ideal sino como el mejor de los que conocemos actualmente" o "sostengo que los hombres no se declaran machistas ideológicamente pero en general se desentienden de las tareas del hogar").
La parte de argumentación no es excesivamente larga, y tiene una extensión limitada convenida antes de iniciar la participación. Se concibe como un texto persuasivo y se pretende evitar el discurso dilatado. Se permite adjuntar precisamente la documentación de apoyo para que el participante no deba exponer cada punto de su razonamiento con detalle y pueda centrarse en el impacto informativo sobre el lector. Si esta regla se respeta, el anillo gana en amenidad.
Uno de los criterios para valorar a un participante es, precisamente, si consigue que los documentos hablen por él. Es decir, si es un buen gestor de la presentación de la información y un buen argumentador que se apoya en ella.
El énfasis en la necesidad de justificación y la presentación en anillo pretenden evitar la radicalización o personalización de posturas (del estilo, "tú contra mi" o "me opongo por sistema a lo que diga éste").
La ventana del moderador tiene una estructura particular ya que se compone de tres espacios:
El espacio general (cuadro exterior) sirve para dar orientaciones a los participantes (introducir alguna aportación nueva, sugerir profundizar en una línea, advertir de cómo percibe el debate, etc.)
El espacio de análisis es muy amplio y es donde el moderador coloca todo tipo de información sobre la evolución de la discusión (este aspecto se comenta en detalle en el apartado siguiente)
El espacio del público (cuadro interior) se destina a que el público haga llegar sus aportaciones. Se gestiona como una lista de distribución, pudiendo ser controlada (filtrada por el moderador) o libre (cada mensaje se coloca automáticamente al llegar al web site del anillo)
Dinámica
Como ya habrá intuido el lector, lo importante de un anillo de pensamiento es observar como evolucionan la argumentación y los principios de los participantes al interaccionar entre sí y considerar las valoraciones del moderador y del público. Esta dinámica se desarrolla en lo que se llaman las fases de un anillo de pensamiento. Cada fase es un cambio en el estado del anillo y obedece a las reglas que se expondrán a continuación.

Figura 2: Fases de un anillo de pensamiento
El Estado 1 es la aportación inicial de los participantes. Puesta ésta a la visión del público, el moderador (que también puede ser un equipo de trabajo, dado que hay muchas y diferentes tareas a desarrollar) inicia la fase 1 de la siguiente manera:
Analiza las aportaciones de los participantes (las somete a pruebas conceptuales como las citadas al principio del artículo).
Cuelga en el site los resultados del análisis.
Cuelga en el site las aportaciones y juicios del público.
Diagnostica el estado de la discusión.
Cierra esta mecánica al cabo de un tiempo y da por finalizada la fase 1.
Informa a los participantes que deben observar el web site y realizar sus nuevas argumentaciones, principios y aportaciones para la fase 2.
Son particularmente interesantes dos aportaciones del moderador en su ventana de análisis:
Las relativas a la visualización gráfica de las posturas de los participantes.
Consisten en diagramas de proximidad que derivan de un análisis de clusters. Pueden ser globales (si se define una distancia según las reglas del análisis de cluster) o específicas (si el moderador establece distancias en aspectos particulares de la conversación).
Las relativas a las ideas que subyacen en los discursos textuales.
Mediante las técnicas de análisis textual y de análisis cuantitativo de datos cualitativos en general, el moderador puede revelar las relaciones no manifiestas entre las ideas que surgen en el debate.
Veamos un ejemplo para ilustrar este tipo de información que suministra el moderador. Tomemos la discusión sobre machismo en la vida cotidiana y supongamos unas aportaciones al anillo como las que se describen a continuación.
El participante 1 opina que el hombre no debe participar en las tareas domésticas; para defender su postura acude a argumentos de tipo biológico (dotación de la madre para el cuidado de niños y, por extensión, para el cuidado de la casa en general) y apela a la sinceridad del público (estadísticamente los hombres se responsabilizan poco o nada de las tareas del hogar).
El participante 2 opina que el hombre debe implicarse en las tareas domésticas y es optimista, en el sentido que aporta datos que muestran una crecimiento de la corresponsabilidad en los hogares.
El participante 3 opina que el hombre debe implicarse en las tareas domésticas y se queja que todas las estadísticas de progreso en este sentido son falsas o manipuladas; piensa que en realidad se va en sentido contrario y se aumenta la hipocresía social en este aspecto (todo el mundo se declara feminista pero en realidad nadie lo es).
En esta situación, el moderador tiene fácil la tarea de elaborar diagramas de proximidad ya que en los fines (implicación del hombre en tareas del hogar) están próximos los participantes 1 y 2, pero en la opinión sobre la situación social la proximidad se da entre 1 y 3. Si sólo se atendiera a estas dos dimensiones, el moderador colgaría en el site una figura como la siguiente:

Figura 3: Gráficos de proximidad
La aparición de este tipo de gráficos busca puntos de contacto y promueve la discusión constructiva entre los participantes. Se logra, de este modo, que el anillo de pensamiento evolucione en sus fases pautadas y se mantenga como una unidad de discusión. Además, en cada fase se generan dos tipos de información: la relativa a los contenidos y la relativa a la argumentación puesta en juego. Por ello esta estructura puede utilizarse como un generador rico de opinión y de aprendizaje.
Aplicación
Los anillos de pensamiento se conciben tanto para fines dialécticos (de debate, informativos, divulgativos) como educativos (orientados al aprendizaje de la argumentación y de la búsqueda de información). Desde aquí queremos hacer un llamamiento a todos aquellos profesores que quieran utilizar en las aulas virtuales esta estructura, para hacerles llegar nuestra disposición a cooperar y ayudarles en la puesta en marcha de experiencias. La idea, por parte nuestra, de una estructura informativo-formativa ha sido creada, ahora es el turno de los educadores.