Cambios técnicos, comunicativos y pedagógicos. 

Conferencia inaugural correspondiente al curso 1998/1999

Mariano Cebrián Herreros  NOMBRE IMAGEN
Catedrático de Información Audiovisual de la Universidad Complutense.
 

 
Ni viejas, ni nuevas tecnologías sino fases de expansión, de bing bang progresivo del que van surgiendo las diversas innovaciones. No hay cortes bruscos entre lo viejo y lo nuevo. Todo depende del subjetivismo que pongamos en uno u otro caso. Hay tecnologías de comunicación e información, como la del teléfono, que tienen más de cien años y, sin embargo, ofrecen en la actualidad una de las mayores transformaciones. La red telefónica es una tecnología de vanguardia por la que pasan innovaciones como Internet, bancos de datos, radio por cable y diversidad de procesos comunicativos.

Si hablamos de innovaciones estaremos refiriéndonos a los antiguos y recientes cambios de unas y otras tecnologías. La innovación supone mutación en todos los órdenes.

De ahí la importancia de generar una visión global de las tecnologías desde la perspectiva de la educación para que a medida que se produce la innovación se vayan incorporando, dentro del modelo creado, los nuevos instrumentos, medios y servicios. Es absurdo crear un modelo nuevo del binomio técnica-educación cada vez que nace una técnica.

I. ECOSISTEMA DE LA TECNICA, COMUNICACION Y EDUCACION

Técnica, comunicación y educación forman un ecosistema que configura un conjunto de relaciones internas y externas. Se trata de un ecosistema que integra cada elemento dentro de una visión globalizadora y no de cada una de las partes en solitario. Entender uno sin considerar al otro no es más que observar las partes perdiendo el todo que es lo que más interesa en una educación integral. Se parte de la innovación técnica con sentido finalista hacia la educación en la que se emplean los medios y servicios resultantes como puntos de interacción. Cada componente aporta unas posibilidades y a la vez establece restricciones. La modificación de uno de los componentes repercute en los demás. No se puede seguir con el mismo planteamiento comunicativo ni pedagógico cuando la técnica introduce transformaciones profundas en el sistema.

Lo importante es conseguir una relación armónica desde cada una de las perspectivas. En este caso desde el sistema educativo. A su vez tal ecosistema alcanza toda su expansión si, además, se vincula con el ecosistema social, político, económico y cultural de cada ámbito donde se plantee la cuestión. Este segundo ecosistema funciona unas veces de acelerador, otras de freno y las más de condicionante de todo el proceso.

1.1. Cambio en el paradigma técnico: construcción de un nuevo modelo

Concibo la enseñanza-aprendizaje como un proceso comunicativo de interacciones de los participantes según diversos modelos de mediaciones técnicas. La técnica en este sentido no es más que la prolongación de los límites del cuerpo emisor-receptor de profesores y alumnos. La técnica entra en este funcionamiento en cuanto permite ampliar las interacciones de comunicación interpersonal. Todo empieza y termina en el cuerpo humano; la tecnología, cualquiera de ellas, no es más que una expansión del cuerpo. El olvido de este hecho acarrea abusos y perversiones en la aplicación de la técnica como sustitución del profesor.

Interesa el paradigma técnico actual desde la perspectiva de la penetración social y sus repercusiones en la educación. Lo importante no es el desarrollo y aplicación de una tecnología u otra sino partir de la clarificación de un modelo tecnológico en el que se diferencien los cambios transcendentales de aquellos que sólo son mutaciones particulares.

El paradigma tecnológico abre nuevas vías de comunicación que se hacen cada vez más complejas. Para afrontar la complejidad hay que zurcir mallas analíticas que atrapen todo cuanto entre en el campo mediático.

Asistimos en la actualidad a un cambio de paradigma técnico. En primer lugar, emergen las transformaciones transversales que repercuten en las demás tecnologías: digitalización, compresión de señales, automatismo, interactividad, interrelaciones con hipertextos e hipermedia, sistemas expertos e inteligencia artificial.

- La digitalización y compresión de señales multiplica los canales e incrementa la necesidad de capacitar para la selección y decisión.

- La interactividad técnica y comunicativa propicia el diálogo y participación.

- Las tecnologías de almacenamiento incrementan la cantidad de información en soportes reducidos y añaden la interactividad como en los multimedia.

- Las tecnologías de desarrollo de la representación fomentan la construcción de la realidad virtual mediante simulaciones, representaciones irreales creíbles y que se hacen reales en la imaginación y visión del usuario.

- Las tecnologías de desarrollo del pensamiento adquieren su extensión en la inteligencia artificial.

- El hipertexto interrelaciona las propuestas.

- El multimedia integra sistemas expresivos y medios.

- Las redes generan un procesamiento de informaciones y de conocimiento reticular o de trabazón del mundo económico, político, social, cultural y, en suma, de realimentación del ecosistema de comunicación y educación en red.

En segundo lugar se desarrolla un bloque de tendencias determinado por las convergencias técnicas hacia dos núcleos de medios: los multimedia y las redes interactivas multimedia. En la actualidad adquieren ya máximo relieve las redes interactivas cuyo modelo orientativo del futuro se halla en Internet.

La simbiosis de ambas tendencias se encuentra en la digitalización de los procesos técnicos. La entrada de lo digital aporta el lenguaje técnico binario idéntico para cualquier tipo de proceso comunicativo. Sin embargo, la repercusión se queda en el plano de las señales mientras permanecen los signos ya que el ser humano al comienzo y al final del proceso necesita lo analógico para la codificación y para la percepción descodificadora; es decir, se produce una convergencia en la técnica y se mantiene la divergencia en la representación de los subsistemas expresivos.

La tendencia hacia la integración y convergencias técnicas permite organizar nuevos medios y servicios y nuevas modalidades de relaciones entre usuarios emisores y receptores.

Hay grandes cambios en los medios. De los medios masivos tradicionales se pasa a los medios de grupo y de uso personal:

a) Cambios en los propios medios: A la televisión de masas se añade la televisión personal o de autoprogramación mediante los sistemas digitales, aunque siempre dentro de las ofertas dadas por alguien.

b) Pero la telemática que ha progresado con gran rapidez sigue una orientación opuesta. De los ordenadores personales se pasa a los ordenadores en red: Redes locales, nacionales e internacionales integradas en Internet.

Se trata de modos de comunicación diferentes. La televisión insiste en el espectáculo y el entretenimiento, e Internet en la comunicación interpersonal, en el correo, en los foros, en la navegación, en el intercambio.

c) Evolución general de los demás medios o difusión por redes multimedia con capacidad de difusión de imagen mediante una tarjeta o chip.

Frente a los procesos empresVerdanaes y de emisores de globalización y concentración emerge también la viabilidad de los procesos interpersonales mediante redes como Internet actual o la futura de banda ancha en la que los individuos o pequeños grupos podrán crear sus espectáculos y comunicaciones.

El riesgo que aparece en esto es que no todos estamos dotados para la creación de lo atractivo. Cuando suspiramos por las comunicaciones interpersonales y comunitarias pensamos que lo que hace cualquiera sirve de atractivo para los demás. No todos somos iguales. Sigue habiendo resistencia a la actividad. Se prefiere la pasividad fruitiva a la actividad como esfuerzo salvo que haya una gratificación.

Todo ello es un potencial nuevo. La cuestión radica en pasar a las prácticas sociales de tales posibilidades. Cada grupo social, cada comunidad cultural acepta, rechaza o adapta la técnica según sus tradiciones, capacidades y necesidades. No todo funciona de igual manera en todos los lugares. Con frecuencia cometemos el error de intentar trasvasar lo que funciona bien en un país a otro olvidando que se trata de sociedades diferentes. No siempre sirven los modelos capitalistas desarrollados en Estados Unidos, ni los modelos populares o de participación social experimentados en otros países para las sociedades europeas. Cada comunidad establece sus relaciones con las técnicas.

Frente a la tendencia a la concentración de medios en manos de muy pocos, hoy emerge con fuerza la posibilidad de que cada usuario pueda convertirse en emisor de comunicaciones, incluidas las televisivas mediante una simple tarjeta digital incorporada al ordenador. El problema ya no es disponer del canal. Esto modifica sustancialmente el escenario comunicativo.

El nuevo paradigma tecnológico se diseña mediante las comunicaciones integradas de audio, televisión, radio, datos redes, multimedia, Internet y las aportaciones del hipertexto y del hipermedia que permiten efectuar todo tipo de interrelaciones y bucles entre las ideas, datos, conceptos y palabras.

Las tecnologías se sitúan en un ecosistema de enorme competitividad multimediática. Hablamos de televisiones terrestres, por satélite o por cable, pero deberíamos insistir en el concepto de comunicaciones ya que por estos soportes circulan contenidos de todo tipo y no sólo televisivos: ofertas de audio o musicales, emisoras de radio nacionales y extranjeras, vídeos, telejuegos, programas de ordenador, Internet y diversidad de ofertas audiovisuales interactivas.

Se tiende hacia la globalización de las telecomunicaciones. De las ondas hertzianas únicas hemos pasado al satélite y al cable. Pero los canales únicos o aislados se juntan dentro de organizaciones de proveedores y estos se unen en plataformas, las plataformas en un satélite junto a otras aplicaciones y los satélites compiten dentro de una constelación compleja. En plazo muy breve se apreciará la unión de satélites, con demarcaciones de cable y ondas hertzianas.

Junto a esto se profundiza en lo local como alternativa, como punto próximo y de interacción entre los pobladores del lugar. De ahí el arraigo y crecimiento de las radios y televisiones locales.

Son dos cambios de modelo de comunicación pero con un centro común: el receptor, que se halla en la encrucijada de las comunicaciones internas de lo local o del país, de los mensajes que vienen de fuera y de la imagen que desde dentro se propaga hacia el exterior y que puede además recibirse en el interior.

1.2. Cambios en los modelos de los procesos comunicativos

Se trata de modelos técnicos que requieren una plasmación en modelos comunicativos reales en los que los emisores y receptores se conviertan en usuarios en igualdad de condiciones.

La innovación técnica aporta una ampliación de los modelos de comunicación, transforma los medios tradicionales y genera otros medios y servicios. De los modelos unidireccionales se pasa a los bidireccionales y multidireccionales y a los interactivos. Los mismos procesos unidireccionales se ven alterados por los usos que los receptores efectúan de los mensajes. La televisión convencional mantiene su modelo unidireccional; difunde, pero no se comunica con el destinatario. Sin embargo, la digitalización del televisor y la entrada del mando a distancia ha traído consigo amplias repercusiones en la manera de ver y consumir televisión con el continuo zapeo de los usuarios que ha supuesto fenómenos tan transcendentales como el del incremento de competitividad entre canales, la contraprogramación y nuevas estructuras narrativas afines con el suspense de ficción, incluso en los casos de exposición informativa hasta penetrar en la estructura interna de los telediarios que tradicionalmente ha sido siempre lo intocable, lo sagrado.

El modelo de comunicación basado en la interacción dialógica de dos participantes, o modelo bidireccional EMIREC propuesto por Cloutier hace más de veinte años, ha quedado superado por algunas tecnologías en red y la consecuente ramificación de intervinientes hasta llegar a los modelos multidireccionales e interactivos. Son modelos en forma de malla de la que de cada nudo nacen diversas cuerdas y a la vez llegan otras; la comunicación se procesa por todas ellas y en todos los sentidos. El modelo de EMIREC es propio de la comunicación entre dos puntos o dos personas de manera directa o mediada con interactividad. Los nuevos modelos se cruzan. Cada emisor-receptor es una encrucijada de interacciones, de procesos de comunicación de tal manera que en cualquier proceso comunicativo de los medios se aprecian, a su vez, diversidad de otros microprocesos comunicativos.

Los modelos comunicativos mediados se plasman en la actualidad en dos ámbitos de vanguardia: el multimedia in situ y las redes interactivas multimedia, lo cual da origen a una concepción nueva del multimedia: a) El multimedia como integración de sistemas expresivos y de la información que representan; b) El multimedia como plena integración de medios dentro de un soporte o dentro de las redes. Es la máxima expresión comunicativa actual y la de mayores retos puesto que requiere llenarla de contenidos con una concepción integradora y global y ya no sólo por cada uno de los medios por separado. Es una fase pluridimensional de la comunicación reforzada, además, por la correlación de informaciones que aportan dos elementos implícitos: el hipertexto y el hipermedia.

A partir de esta estructura básica se han generado múltiples modelos. A veces se tiende al reduccionismo y a resaltar sólo aquello contra lo que no encaja en el esquema de uno. Pero los modelos hay que examinarlos en su conjunto y dentro del proceso de análisis en el que se han empleado.

Otra cuestión es el enfoque intencional de los modelos: modelos de control, persuasión y presión o modelos de democratización y participación.

El incremento en la oferta de canales se mantiene dentro de una línea de enfoque claramente comercial, sin apuestas, ni siquiera en el sector de proveedores públicos, de canales orientados a la educación, la cultura y lo social. Es un planteamiento que se suma a la corriente de la uniformidad de pensamiento único dominante intensificado por el neoliberalismo.

El enfoque comercial y la competitividad han trastornado la creatividad: se busca lo fácil y trillado, el espectáculo, las noticias atractivas y se subvaloran o se eliminan las que carecen de imagen. El sentido comercial es incompatible con el servicio educativo que la sociedad requiere sobre todo en las etapas de mayor desarrollo de la personalidad. Dentro del sistema educativo universitario a veces se siente la inclinación a imitar a las Escuelas de Negocios que tratan de formar a sus alumnos en el sistema de los valores de la competitividad con descuido de otros opuestos como el de la solidaridad y humanismo. Y cuando aceptan esto lo hacen para integrarlo como elemento discursivo que apoye la competitividad. Si el humanismo refuerza ciertas facetas que suavizan la negociación, se incorpora no tanto en pro de la humanización de los negociadores sino en aras de la eficacia de los resultados.

Cada medio ofrece a su vez un modelo técnico global, unos proceso comunicativos y unas prácticas sociales sometidas a los usos de cada grupo. No hay medios alternativos, sino usos y prácticas alternativas o diferentes a las predominantes. Pero tan rechazable es el imperante impuesto como modelo único como intentar hacer del modelo alternativo el único para la sociedad y, en consecuencia, tratar de implantarlo con exclusión de otros porque obedece a la ideología o ideales de uno. Estamos ante procesos sociales plurales, divergentes, en el que cada uno, dentro de la libertad de opciones, puede elegir. Hay modelos que van bien para la participación popular, comunitaria o ciudadana, que se pueden desarrollar en ámbitos locales, pero de difícil implantación en espacios más amplios. Hay que desarrollar y experimentar modelos con un criterio pluralista y no con criterio impostor.

Los modelos horizontales o democráticos tratan de conocer las expectativas y aspiraciones del receptor por parte del emisor, lo que Mario Kaplún denomina la pre-alimentación. Parece que esto descubre un modelo nuevo, pero no es tal. Los medios de masas, cuanto mayor sea la competivividad más tratan de conocer a su destinatario no con objeto de intercambiar información, de comunicarse, sino de ofrecerle productos que respondan con exactitud a sus expectativas y apetencias. La investigación de audiencias actual, cuantitativa y cualitativa, trata de conocer de manera muy concreta al público. Esto permite seleccionar contenidos, estructurarlos y tratarlos conforme a las necesidades de cada grupo. Es más, una vez elaborado el producto se somete a procesos de pretex para apreciar si es correcto o no, si satisface o se rechaza con objeto de darle los últimos retoques. En las televisiones denominadas personales el objetivo es el mismo pero más desmembrado; se busca al individuo con ofertas a la carta, por pequeños grupos e incluso personalizadas, tras estudios y desarrollo de procesos de marketing interactivo, de encuestas sobre la marcha de la exposición del contenido.

No se trata, por tanto, de un conocimiento del nombre y características del interlocutor para adecuar el contenido al mismo, sino de un cambio de actitud, de enfoque. Si se trata de conocer al interlocutor para establecer la pre-alimentación, el enfoque comercial y de propaganda política tendrá siempre mucha más información. La propaganda política conoce, barrio por barrio, colegio por colegio, el comportamiento en el voto de los habitantes; elabora encuestas, entrevistas personalizadas y representativas para conocer las expectativas, las necesidades y situaciones socioeconómicas; ajusta sus programas de manera pragmática a tales exigencias. Cuando hago una transacción bancaria la pantalla me saluda por mi nombre y además me trata de Sr, Sr. Cebrián, y hasta sabe mejor que yo el perfil de todas mis andanzas económicas y por dónde he ido con mi tarjeta.

El enfoque comercial ha impulsado la investigación centrada

en la sociología cuantitativa, pero se desentiende de la investigación de la psicología de la percepción, comprensión, acumulación, retención o memoria, es decir, de aspectos de interés para el sistema educativo. Esto no es comercial, no sirve para vender audiencia a la publicidad y, en consecuencia, se descarta.

La cuestión radica en cambiar el enfoque. No se trata de conocer simplemente a la audiencia hasta por su nombre y apellidos, sino de conocerla para establecer una participación, un intercambio, unos servicios que ayuden a conocer mejor la realidad.

Para una mayor relación el receptor de los medios de masas tiene que conocer también al emisor. Hasta ahora ha sido el emisor el que ha desarrollado mayor conocimiento del receptor y no ha permitido que se le conozca a él. A pesar de la legislación sobre la inscripción de accionistas en los correspondientes registros no es posible saber quién es el dueño final de cada medio; existen accionistas interpuestos, filiales con ramificaciones de participaciones hasta conseguir el laberinto confuso y defensivo.

No siempre la multiplicación de canales supone el incremento y variedad de contenidos, sino con frecuencia todo lo contrario. La multiplicación de canales nos somete al reto de la imaginación y creatividad para llenarlos de contenidos. Se aprecia una acumulación o concentración de los mismos en varios sistemas y varios canales. El mismo contenido puede ser explotado por múltiples soportes: redes de distribución mediante vídeo, CD ROM, DVD, cable, onda hertziana o satélite. Y dentro de estos tres sistemas por varios canales.

Se han empleado los nuevos medios y soportes para difundir las producciones anteriores. No obstante, ya se da el paso a la creación de productos nuevos y originales para estos medios, como puede apreciarse en prensa: de la difusión del periódico se ha pasado al periódico digital y a otros servicios como informes específicos y otros productos informativos y documentales. También en televisión surgen canales nuevos como Bloomberg, símbolo de la TV digital, o los servicios interactivos.

Se observa una variación más amplia. Cada vez se halla más diversificación. Se sigue una trayectoria similar a lo que ha ocurrido con las publicaciones de revistas, aunque todavía se necesita un largo trecho para alcanzar la especialización de éstas.

1.3. Modelo pedagógico: Cambios en los procesos pedagógicos y en la educación

La culminación de la acepción del multimedia y redes interactivas multimedia se alcanza en el modelo pedagógico. Estamos ante la concepción multimedia elevada al cuadrado, es decir, el multimedia de los medios y de los multimedia y redes interactivas multimedia. Se trata de un modelo globalizador que no se restringe a un solo medio como el del cuerpo del profesor-alumno, ni al medio espacial: aula; ni a un medio técnico: pizarra, transparencia, diapositiva, vídeo, ordenador, vídeo interactivo, CD-I, Cd ROM; ni siquiera al multimedia considerado como medio integrador pero que deja otros ámbitos fuera. Se trata, en suma, de plantear cada proceso didáctico con todos los recursos disponibles para elegir y valorar las aportaciones de cada uno de ellos y experimentar los tratamientos y prácticas didácticas adecuados según cada objetivo de conocimiento, destreza, habilidad o actitud que se deseen propiciar. En este sentido estamos ante una concepción multimediática de los procesos comunicativos de la educación. El profesor o alumno elige cada medio en particular y, si es preciso, un multimedia o una red multimedia.

La concepción multimedia lleva además al empleo de diversos enfoques de la educación respecto de la comunicación y la técnica. Son medios que transcienden los muros de las aulas. Exigen el desarrollo de los conocimientos, destrezas y actitudes del ser humano con cada una de las tecnologías o consideradas todas de manera global. El uso de recursos multimedia en las aulas, dentro de una concepción global e integradora, lleva a incluir las vinculaciones y relaciones con los medios de comunicación tradicionales tal como funcionan en la sociedad y en los cuales subyacen enfoques educativos informales que acompañan al ser humano no sólo en la etapa temporal que pasa en los centros docentes sino en su educación y desarrollo permanentes.

Desde un planteamiento pedagógico se aprecian diversas funciones y relaciones de los medios de comunicación y recursos técnicos y la educación en las aulas:

a) Educación en o de los medios, es decir, enseñar el papel general de los medios en la sociedad para apreciar sus repercusiones. Es una formación para la recepción analítica y crítica, para aprender a seleccionar, valorar, sistematizar y contextualizar en el ecosistema político, económico y cultural. Las nuevas tecnologías de la comunicación e información se presentan en este caso como objeto de estudio, de su papel en la sociedad actual, en el entorno social de los alumnos.

La innovación técnica ha sacudido intensamente el mundo de la educación y se ha constituido en uno de los elementos claves de la sociedad de nuestros días. Si se quiere mostrar y analizar el mundo actual no queda más remedio que centrarse en los propios medios de comunicación. Se trata de unos medios que se han constituido en algo transversal que cruza todos los poderes y sectores de la sociedad. No es una cuestión de jerarquización como se ha querido resaltar situando los medios, en relación con los tres poderes clásicos, como el cuarto poder, o según otros, con pretensiones de realismo, como el segundo poder, tras el económico. Se trata de un poder que cruza todos los demás y que además los condiciona, los orienta, los retroalimenta y los ataca, sin que apenas haya un poder social que los controle. Se han constituido en empresas controladoras de los Estados y de las personas desde empresas particulares sin que a ellos los controle realmente nada más que el interés económico o el interés político que hay detrás de cada uno.

Por esta situación, el sistema educativo tiene que tenerlos presentes en la formación de los educandos del presente y del futuro. Los medios en este sentido se convierten en materia de estudio y de análisis como realidad transcendental de nuestros días cuyo conocimiento es imprescindible para el desarrollo integral del ser humano en la sociedad.

b) Educación para usar los medios en la producción, creatividad y expresión como el lenguaje escrito o el audiovisual; no se trata de crear profesionales sino usuarios correctos de los medios para expresarse cuando se necesite: con fotografías, con vídeos, con magnetófonos, con el teléfono, con el correo electrónico, con las páginas web para dar información de sí o los chats para entrar en comunicación con otros situados a distancia.

Se trata de desarrollar un enfoque constructivista para potenciar la capacidad expresiva de los alumnos. No es una cuestión sólo de usar y consumir los mensajes de los medios sino también de dar el salto a la producción y creatividad como modo de asimilar los conocimientos y habilidades.

c) Educación con los medios, es decir, enseñar y aprender de manera multimediática y a desarrollar metodologías adecuadas a los objetivos didácticos y a las exigencias y condicionantes de cada medio según sus características. No es un uso meramente instrumental, sino configurador de la personalidad.

Los medios de comunicación aportan nuevos recursos para optimizar la enseñanza-aprendizaje individual y social. Se convierten en instrumentos de la comunicación educativa. Pero cometeríamos graves errores si los consideramos exclusivamente como instrumentos. Son instrumentos mediadores que condicionan y dejan su impronta en todo el proceso comunicativo y pedagógico. No es lo mismo una enseñanza basada exclusivamente en la exposición oral que en la escrita, en la audiovisual o en Internet. Cada recurso expresivo, cada medio amolda la educación de manera diferente. Lo importante es desarrollar modelos y estrategias conforme a los objetivos pedagógicos para extraer y adaptar cada medio a las necesidades de cada uno de los grupos.

d) Aprovechamiento educativo de los contenidos de los medios dentro del sistema formal. Frente a enfoques de inhibición, hipercríticos, pragmáticos o críticos se trata de examinar cómo aprovechar tales materiales según algunas funciones incluso para rechazarlos. Se trata de conocer el medio con el medio y desarrollar el papel educativo que pueden apoyar. En este sentido entra en funcionamiento el trabajo en la escuela con el periódico y la información radiofónica y televisiva como recursos de enseñanza-aprendizaje. Este sistema sirve para detectar valores, contravalores y los temas definidos hoy como transversales en los curricula.

Los medios de comunicación ofrecen unos sistemas de valores que no siempre coinciden con los planteados en los objetivos educativos. Se entra con frecuencia en choques e incluso en alteraciones del sistema debido a que las ofertas de los medios, en particular las de la televisión, tienen más atractivo que el de las aulas. Es necesario analizar tales valores, cribar lo que pueda ser aprovechado y rechazar aquello que vaya contra la educación en valores sociales.

e) Educación para reclamación y exigencias de calidad en los productos inmateriales de los medios: exigencia de cumplimiento de legislación, presencia en Consejos Asesores, de Administración de medios para dejar oír la voz como consumidores. No se trata de una educación para la destrucción o el terrorismo como aparece en algunas experiencias desarrolladas en Internet, sino de movimientos ciudadanos en pro de sus derechos. Es la educación para una recepción activista.

La consecuencia de la innovación técnica y comunicativa es la generación de modelos pedagógicos interactivos. Esto requiere un cambio de mentalidad y de actitud por parte de profesores y alumnos.

La metáfora clave de todo el proceso reside en la concepción del hipertexto e hipermedia. El hipertexto es la metáfora semántica del mundo de interconexiones en el que nos encontramos. Un mundo de globalización y de interrelaciones de lo económico con lo político y con lo mediático. La educación hipertextual e hipermedia es la que permitirá generar en el alumno la capacidad de establecer conexiones entre unos hechos y otros, unos datos y otros. El hipertexto es un modo de representación trabada de acciones, ideas, conceptos y datos, justo lo que el sistema docente tiene que aportar a unas formas de vida que se muestran aparentemente inconexas.
 
 

II. INTERACCIONES DEL ECOSISTEMA

La concepción del ecosistema obliga a la superación de las consideraciones separadas de cada componente para entrar en las interrelaciones y planteamiento global. La incorporación de las técnicas no tiene un sentido meramente instrumental sino que supone un cambio de mentalidad y de estrategias pedagógicas.

Se trata de examinar las interrelaciones de los tres componentes, cómo se integran y adaptan recíprocamente y de analizar la coherencia y unidad con la que lo hacen y los enfoques pedagógicos globales con los que se va a trabajar.

Los modelos técnicos y comunicativos interactivos tienen que trasvasarse igualmente a modelos pedagógicos interactivos y participativos orientados a descubrir y patentizar lo mejor de lo que cada usuario lleve dentro.

Ya no se trata tanto de aprender cuanto de aprender a aprender, aprender a pensar, a reflexionar sobre cuanto ocurre alrededor, aprender a tomar decisiones, aprender a resolver problemas en la vida cotidiana, alfabetizar en valores, en pensar y discriminar y no tanto en aprender a almacenar datos puesto que para eso están las memorias técnicas. Lo importante será aprender a utilizar las memorias para obtener el dato necesario y sobre todo actualizado, contrastado, depurado y válido para la interiorización en la toma de decisiones y el desarrollo personal y social.

Los medios y redes multimedia nos conducen al pensamiento multimedia, es decir, a la integración de formas de expresión y representación de ideas y pensamientos, de lo icónico visual con la expresión oral, del sentimiento de la música con la abstracción de los conceptos. Es un pensamiento en red o multirreticular basado en interrelaciones, contextualizaciones, interconexiones de hechos, datos e ideas. Son, por tanto, modelos multidialógicos y multiparticipativos de grupos de alumnos y profesores.

El sistema educativo compite con los sistemas tecnológico y comunicativo en desventaja debido al ámbito, organización y ofertas de cada uno. El alumno que llega a clase pasa tantas horas de consumo de medios, servicios y de nuevas tecnologías como las que está en el aula y por supuesto con mejores recompensas de fruición. La cuestión radica en experimentar la viabilidad o no de la conversión de la escuela en un espacio de espectáculo y entretenimiento docente, aunque con funciones distintas a las del espectáculo real, es decir, aproximarse al aprendizaje con fruición. Son dos mundos contrapuestos que requieren un cambio por parte de la escuela ya que los medios no se van a modificar sino que entrarán en una espiral de mayor espectáculo y orientación comercial.

Es preciso analizar las relaciones de la enseñanza-aprendizaje dentro de los contextos. Estamos en una universidad a distancia, similar a las comunicaciones a distancia que tenemos que vivir. Con frecuencia queremos mantener la enseñanza a distancia con los mismos recursos que en la enseñanza presencial. La distancia es "tele" de telecomunicaciones. La enseñanza a distancia es algo que está imbricado en las telecomunicaciones, en la telemática, en la televisión.

El prefijo "tele-" da la idea de distancia, pero también tenemos que hablar de educación. Distancia en la transmisión, en las conexiones, pero no en el aprendizaje. El aprendizaje se da in situ, en el entorno, en la decisión del problema inmediato. De este modo la educación enlaza también con lo local. Se generan cambios de escenarios, de ámbitos comunicativos. La enseñanza convencional ha tenido como escenario el recinto escolar, un lugar de encierro, de concentración, de igualación del conocimiento. Las tecnologías desarrollan la distancia y también la proximidad mediante los medios personales como el CD ROM o el vídeo. Internet permite la combinación de ambos: es a distancia, pero también in situ con el ordenador personal, con la pantalla en la que se refleja como terminal la información, el diálogo. El usuario pierde la noción de la distancia, ya que la navegación se hace por la pantalla, sin moverse del lugar en el que se encuentra.

Interesa no sólo conocer el contexto local o del entorno del centro docente sino también el contexto social en el que convive el alumno. Los satélites nos han situado en la aldea global, el cable profundiza en el entorno local, en la plaza pública electrónica de las comunicaciones e intercambios de conocimientos y experiencias sociales. La convergencia tiende a integrar lo uno con lo otro de tal manera que se rompen los espacios físicos o geográficos y pasamos a los espacios culturales, de afinidades, de intereses y aficiones. Desde un punto local de la tierra pueden recibirse por satélite comunicaciones internacionales (CNN) y nacionales (RAI italiana). A su vez desde un lugar lejano puede recibirse cuanto ocurre en un ámbito regional o local en España. Converge la aldea global con el universo de lo local.

Tales cambios repercuten en los contenidos, en las metodologías, en la formación de los formadores, en la organización docente.

a) Los medios y servicios ponen en circulación conocimientos curriculares y añaden informaciones que los actualizan permanentemente. Puede accederse a ellos a cualquier hora y desde cualquier lugar siempre que se disponga de los soportes de almacenamiento o de las conexiones a la redes correspondientes. La rapidez en las actualizaciones es inmediata, siempre que no se interpongan otros intereses de control. La fuente de información y de conocimiento se amplía. Ya no sólo es el profesor y el libro, sino que se incorpora todo cuanto circula por las redes y está almacenado en cualquier soporte. Es frecuente que se coloquen en las redes las ponencias de congresos, cursos de todo tipo y en consecuencia pueda accederse a sus contenidos. Todo esto, indudablemente es potencial, pero existe. La cuestión radica en aportar los recursos técnicos para el acceso, el conocimiento y las habilidades para llegar a ellos y las metodología para integrarlos al curriculum o acostumbrar al alumno a su acceso como algo natural para que siga en su empeño el día que deje el centro escolar. De este modo se acostumbra a la pluralidad de fuentes de información, a la diversidad de interpretaciones culturales, al respeto de los diferentes puntos de vista.

Por otra parte, muchos de los contenidos que se imparten en la actualidad quedan superados en escaso tiempo por otros. Hay que establecer criterios de selección de aquellos que son nucleares y consolidados a la vez que sirvan para estructurar e integrar los nuevos a medida que se vayan obteniendo. Más que tratar de transmitir determinados conocimientos el objetivo será cómo conseguir formar-aprender para que el alumno los adquiera mediante los medios y redes.

El modelo comunicativo aporta una estructuración de la información que va de la tradicional estructura lineal y secuencial a la jerarquizada, de menús, ramificada o de red interactiva con todas sus consecuencias de fragmentación. Permite la autoinformación por partes pero no aporta la visión global, de conjunto, siempre necesaria para la correspondiente contextualización. Este proceso de la interactividad adquiere rasgos similares a los de las ofertas televisivas mediante programas, es decir, con la cultura de mosaico, de mera yuxtaposición de contenidos, sin trabazón y sin relación alguna, salvo la de la jerarquización o como parte de un todo invisible.

Es la cultura de los espejos rotos en los que sólo se aprecia una parte pero no el conjunto de la realidad. Con la interactividad y la cultura mosaico se rompe el espejo de representación global y sólo se aprecian las partes en cada uno de los añicos. Se pierde la configuración global y la contextualización de la realidad y del pensamiento. De ahí la necesidad de desarrollar pedagogías que permitan la sistematización, la ordenación, contextualización, vínculos y reconstrucción de la totalidad para apreciar el alcance y la dimensión final del proceso y del entramado con sus implicaciones políticas, sociales y económicas. En suma, hacer real la metáfora del hipertexto.

Se requiere una educación reticular multimedia que sea capaz de dar sentido a las redes de los procesos de comunicación, que integre en el curriculum las diversas aportaciones de los medios, multimedia y redes. Y además que genere habilidades y recursos para que siga haciéndolo después de terminar la fase curricular.

Las nuevas redes propician el uso directo de la información sin mediaciones del profesional y, en el campo educativo, sin profesor, con todos los riesgos que esto puede conllevar como perderse en medio de la selva informativa.

El reto ahora es aprender a seleccionar la información y propuestas ofrecidas por los medios y servicios. Y una vez seleccionada la exigencia radica en la elaboración y estructuración de los datos para el desarrollo del conocimiento. La cantidad de información circulante por Internet en lugar de desarrollar el conocimiento puede obstruirlo, saturarlo, bloquearlo. Tan perjudicial es la tormenta avasalladora como la sequía pertinaz.

b) Ante tal complejidad de contenidos es necesario crear también nuevos métodos pedagógicos acordes con la interactividad, con la capacidad del usuario de autoformarse. Son necesarios modelos pedagógicos nuevos ajustados a las necesidades emergentes.

Esto supone el ensayo y la experimentación de nuevos métodos de enseñanza-aprendizaje mediante medios que tienen su propio funcionamiento independientemente del uso que se haga de ellos en las aulas y a los que el alumno se entrega cuando quiere y como quiere. De ahí la importancia en la formación para aprender a seleccionar, valorar y estructurar informaciones y conocimientos procedentes de cualquier fuente propia o ajena al aula. Con frecuencia el aprendizaje depende más del propio alumno que de las acciones que efectúen los profesores y de hecho así será una vez que abandone las aulas. El enfoque educativo debe orientarse en este sentido hacia la responsabilidad personal del alumno para la autoformación, la adquisición y asimilación de métodos de trabajo que miren más allá de las aulas, enseñar a aprender a buscar y elaborar la información para el desarrollo de su personalidad y la toma de decisiones, a formarse en el trabajo en grupo mediante análisis conjuntos, debates en presencia y habituarse incluso a las conversaciones o charlas por red, intercambio mediante correo electrónico y transferencia de archivos.

c) Estos procesos comunicativos técnicos no sustituyen al profesor sino que le exigen convertirse en un tutor u orientador en las nuevas relaciones enseñanza-aprendizaje. Es frecuente que los alumnos dispongan de más tecnologías, medios y servicios en su casa que en la escuela, que esté suscrito a plataformas de televisión, que esté conectado a Internet, que disponga de variedad de telejuegos y, en suma, más opciones de navegar por informaciones y acceso a relatos por encima de lo que domina el profesor.

Es en estos casos en los que tiene que emerger la nueva figura del profesor con capacidad para integrar en su metodología docente las tecnologías, medios y servicios y orientar al alumno en la integración de tales posibilidades al desarrollo de su personalidad, a establecer modelos de diálogo que traten de que el alumno obtenga otros conocimientos. Todo ello requiere un cambio de mentalidad para no obsesionarse tanto con la transmisión de contenidos cuanto con la orientación para que el alumno aprenda a obtenerlos y a actualizarse.

Se observa que muchos profesores sienten la tentación e incluso pasan a la defensa del mimetismo de las aulas respecto de los medios. Es decir, trasvasan los modelos empleados en la comunicación: modelo publicitario, modelo de dramatización, modelo de información similar al de los medios. Se quiere copiar la televisión sin darse cuenta de que se trata de medios diferentes, cada uno con su lenguaje. Tales mimetismos introducidos mediante experimentaciones previas y resultados positivos pueden ser valiosas, aunque sin incurrir en la representación circense del profesor para generar espectáculo entretenido. Si se quiere diversión déjese al alumno fuera del aula y que siga aprendiendo donde más se divierte: en la calle, y vuélvase a la escuela de las calles.

d) Cambian también los modos de organización del sistema escolar. Nacen las aulas inteligentes, la formación a distancia, la autoformación mediante cursos en red, los centros virtuales, especialmente universidades, con profesores y alumnos reales conectados por red. La organización tiene que plantearse situaciones en las que los espacios físicos no se opongan a los virtuales. El sometimiento a calendarios y horarios, así como programaciones de contenidos se hace más flexible y adaptable a la situación de cada uno. Junto al teletrabajo emerge la teleeducación.

Insistimos mucho en la fase curricular, en la integración de medios y servicios a la educación formal, sin darnos cuenta que lo importante es que los alumnos adquieran habilidades, defensas, capacidad crítica, selectiva y aprendizaje para saber informarse y desarrollar conocimiento a lo largo de su vida para tomar las decisiones conforme a su personalidad más allá de la fase escolar. De ahí la necesidad de formar en el uso de medios durante el período escolar como elemento natural para que una vez que el alumno abandone el centro siga desarrollando tales mecanismos en el día a día de su exposición a los medios.

Las interacciones se desarrollan mediante una educación multiplicada, ampliada a todas las modalidades de educación que envuelven a los alumnos: formal e informal, reglada y no reglada, temporal y permanente, como ciudadano y como profesional. Lo importante en este caso es el análisis de las interacciones recíprocas de los procesos. Es decir, interrelacionar las cinco vinculaciones expuestas anteriormente de los medios con el sistema escolar: cómo aparece el sistema educativo en los medios y cómo influyen los medios en el sistema educativo.

Cada vez es más necesario propiciar el modelo comunicativo de malla desarrollado en las aulas. El profesor dialoga con alumnos, los alumnos entre sí y además con los recursos técnicos en el lugar y recientemente con los recursos técnicos a distancia. El diseño global tiene que integrar todos estos componentes en el acto comunicativo según los objetivos de cada momento. La escuela sale de los muros para comunicarse con otros centros y el mundo entra en las aulas por las recursos materiales y de contenidos y además por las redes.

De este modo volvemos de nuevo al ser humano, En este caso ya no sólo a la consideración del cuerpo como el mejor de los medios de comunicación sino al ser humano como ciudadano global, con múltiples círculos de interacciones, como encrucijada de procesos de comunicación, nudo de autopistas de información que recorren su sistema nervioso, procesa los datos, elabora pensamiento y toma decisiones que se ponen en funcionamiento mediante otros procesos. Todo depende de su papel, vinculación y relieve en tales procesos para que tengan mayor o menor evolución e impacto social en su entorno inmediato o lejano.

En suma, el cambio del paradigma técnico acarrea otros modelos comunicativos y éstos otros planteamientos pedagógicos. Para la adaptación, rápida y continua conforme a la aceleración de los cambios, se requiere flexibilidad mental, comprensión de la mutación y ajustes sucesivos y, en consecuencia, cambio de mentalidad técnica, multimedia y de multimedia en red desde la educación hasta llegar a la mentalidad global de los hechos, a una visión multitecnológica, multimediática y multipedagógica para dinamizar las interacciones. 

 

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