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El modelo del Flujo Circular de la Renta.

El flujo circular de la renta es un modelo que sirve para explicar de forma muy simplificada el funcionamiento básico de la actividad económica. Este modelo nos va a ayudar a entender entre quienes se produce el intercambio, es decir, quienes intervienen en la economía y en qué consiste esos intercambios.

El modelo más sencillo del flujo circular de la renta representa una economía con sólo dos agentes: las economías domésticas y las empresas. Más adelante, veremos que existen otros agentes, el Estado y el Sector exterior, que, a través de los impuestos y transferencias que realiza el primero a economías domésticas y empresas y las exportaciones e importaciones que realiza el segundo, influyen en el flujo circular de la renta.


Las economías domésticas son familias o personas que acuden al mercado para adquirir bienes y servicios para satisfacer sus necesidades, es decir, desarrollan el papel de consumidores en la economía.


Al mismo tiempo, las economías domésticas son propietarias de los factores productivos tierra, capital y trabajo, que ofrecen para obtener los recursos (dinero) necesarios para acudir al mercado de bienes y servicios y satisfacer sus necesidades.

Como se ha expuesto en la Unidad 2 de este Curso, un factor productivo es un elemento o recurso que se utiliza para producir bienes y servicios. Por ejemplo, el obrero que construye una casa representa el factor de producción trabajo. Igualmente el arquitecto que la ha diseñado o la administrativa que se ocupa de la gestión de la construcción de la casa. La máquina que se utiliza para mezclar el cemento para construir la casa representa el factor de producción capital. Por último, el terreno donde se construye la casa con su jardín representa el factor tierra en función del factor productivo que se trate recibe un tipo de retribución. El trabajo recibe como retribución un salario, el capital recibe a cambio unos beneficios y la tierra recibe como retribución el alquiler o la renta. Las familias o economías domésticas, por tanto, son básicamente consumidores de bienes y servicios y oferentes de los factores productivos que poseen: trabajo, tierra y capital.

Las empresas son las que producen los bienes y servicios que consumen las economías domésticas y acuden al mercado para adquirir los factores productivos necesarios para producir esos bienes y servicios.