LAS FALANGES DE ALEJANDRO

 

La macedonia que heredó Alejandro al subir al poder distaba mucho de la que gobernó su abuelo Amintas II. En aquella Macedonia igual que la que heredó FilipoII , las luchas de los nobles y los terratenientes marcaban el acceso al trono, que se realizaba en la persona del "mejor", que no siempre era el que se suponía heredero. Filipo II asumió el poder y la regencia , elegido por aclamación p or la Asamblea de los hombres  libres macedonios, como un par entre iguales , aglutinándolos en su entorno y sacando a Macedonia de su estado  que l os griegos del sur suponían de  "semibarbarismo, ya que, fundamentada en campesinos y guerreros, no eran políticos en el sentido urbano de "polis". 
De las reformas que hizo Filipo II , la que más efectiva sería para la Macedonia del futuro fue la del ejército. Filipo aprendió las técnicas guerreras, de armamento, la poliorcética y  de lucha, en su exilio  como rehén en Tebas  de Beocia, junto a los generales Epaminondas y Pelópidas.

Uno de los factores más importantes era la organización y disciplina que el ejército necesitaba; así que creó un ejercito permanente conformado por unidades de caballería, infantería ligera e infantería pesada (hoplitas), además contaba con aliados y también usaría a los mercenarios.

El ejército lo organizó en una de las fórmulas que más éxito a tenido a lo largo de la historia : la falange. Ésta era un formación de combate en 16 (u 8) filas de 256 hoplitas que iban armados con lanzas de 4.20 ms. de las cuales las de la sexta fila sobresalían 1.5ms a los de los que iban en primera fila, ya que se inclinaban.

 

              

La falange macedonia

 

 

La falange formaba así un erizo defensivo. Además la falange era precedida por arqueros, honderos y tiradores y también flanqueada por la infantería ligera.

El ejército contaba además con una potente caballería en al que se incluían los cuerpos de Hetairoi (Compañeros) y los acorazados, donde iba el rey. En total contaba con un ejército fijo y bien entrenado de unos 30000 hombres, disponiendo de más si era necesario. Los hombres eran reclutados de 12 circunscripciones en las que dividió Macedonia. No podemos olvidarnos de la estrategia, más allá de las formaciones que realizó, usó máquinas de guerra que aterrorizaban a los griegos y que diseñaba el tesalio Polyeidos. Filipo encontró la fórmula que haría de su ejército el más temido y poderoso de la Hélade.
 

 

 

 

La historia de la guerra en la Antigüedad se halla jalonada, en buena medida, por la formación de unidades crecientemente adaptadas para lograr una mayor eficacia bélica que se imponían en el campo de batalla hasta enfrentarse con otra de carácter militarmente superior. Entre el conjunto de estas unidades sobresalió con especial relevancia la denominada falange. Utilizada de manera profusa por los macedonios su origen era  Tebas de Beocia, polis cuya hegemonía tuvo lugar  unos años antes que la de Macedonia.

 Se debió a dos generales singulares: Pelópidas y  Epaminondas. Su perfeccionamiento se debió a de Filipo de Macedonia.

 

  Polibio ha dejado una descripción detallada de su forma de funcionamiento: el soldado, con sus armas, ocupaba un espacio de tres pies en posición de combate, mientras que la longitud de la lanza larga que llevaba o sarisa era de 16 codos. Esta circunstancia despejaba una distancia de 10 codos por delante de cada hoplita, cuando cargaba sujetando la lanza con ambas manos. La longitud de las lanzas permitía que el combatiente de la primera fila quedara protegido por las que sobresalían procedentes de la 2ª, 3ª, 4ª y 5ª fila. Dado que la falange contaba con 16 filas de profundidad, de las que sólo atacaban las cinco primeras, las otras 11 se limitaban a levantar las sarisas por encima del hombro de los que les precedían protegiéndolos y, en su caso, relevándolos.

Asi, la falange se convertía en un erizo invulnerable que esperaba el agotamiento del adversario para luego embestirlo y destrozarlo con su potencia de choque. Esta unidad resultaba invencible en la medida que destrozaba el orden de batalla del enemigo, por regla general, incapaz de acabar con aquel erizo de lanzas largas. Pero había dos puntos débiles. El primero era la necesidad de contar con un terreno llano y sin obstáculos. El segundo, que encarecía de capacidad de maniobra frente a un ataque envolvente. El tercero, que solo valía para el conjunto. Un miembro de la falange aislado no podía recibir ayuda de sus compañeros y estaba condenado a  muerte, ya que no podía defenderse a sí mismo.

 Mientras la falange no se enfrentó con esos peligros, fue imbatible en el campo de batalla como demostrarían tanto Filipo con Alejandro. Sin embargo, en el choque con las legiones romanas fue derrotada vez tras vez por las espadas cortas y los escudos romanos.