Actualización:  27  marzo 2003

 

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EL FARO DE ALEJANDRÍA

 

El proyecto fue concebido e iniciado por Ptolomeo Soter alrededor del 290 a. C. pero se completó después de su muerte y durante el reinado de su hijo Ptolomeo II Filadelfo, por Sostrato de Cnido arquitecto de origen jonio,  contemporáneo de grandes matemáticos. Era arquitecto, pero los cálculos detallados para la estructura y sus accesorios se efectuaron en la Biblioteca de Alejandría. El monumento se dedicó al dios Salvador: Ptolomeo I Soter y su esposa Berenice.

 

 

 

La construcción del Faro consistía en una amplia base cuadrada y una torre octogonal de unos 100 metros de altura. En la parte superior ardía leña y resina; ésa luz servía de aviso y señal a los navegantes. Para los marineros, significó un guía seguro para sus retornos al gran puerto. Para los arquitectos, significó aún más; era el edificio más alto sobre la tierra y para los científicos era lo misterioso; poseía un espejo que los fascinó. El espejo daba un reflejo que podría ser visto a más de 50 Km., fuera de la costa. Su ubicación se sitúa sobre la antigua Isla de Faros, ahora un promontorio dentro de la ciudad de Alejandría.

Fuera de la costa de la ciudad yace una pequeña isla: Faros. Su nombre, según la leyenda es una variación de la "Isla de los Faraones". La isla se conectó al territorio continental por medio de un dique, el "Heptastadium", que dió a la ciudad un puerto doble y a causa de sus condiciones de navegación peligrosa y la costa plana en la región, la construcción de una torre de señales  era necesaria. Por siglos, el Faro de Alejandría ( ocasionalmente se referían a él como el Faro de Faros) se usó para marcar el puerto, usando fuego de noche y reflejando los rayos del sol en un espejo durante el día.

De las Siete maravillas del mundo antiguo, el Faro de Alejandría fue el último en desaparecer, por lo tanto tenemos conocimientos adecuados y precisos de su ubicación y aspecto. Las fuentes antiguas nos dan una descripción breve de la torre y el magnífico mármol blanco que lo cubría. Ellos nos cuentan como el misterioso espejo según la leyenda era también usado para detectar y quemar buques enemigos antes que estos pudieran dar alcance al puerto.

En 1166 d. C., un viajero árabe llamado Abou-Haggag Al-Andalusí visitó el Faro, el cual documentó y nos dió una rica información con una precisa descripción de la estructura que ayudó a los arqueólogos modernos a reconstruir el monumento.

Se compuso de tres pisos: el bajo,  cuadrado , de 55.9 mts. de alto con un núcleo cilíndrico, el medio octágono con una longitud de lado de 18.30 mts. y una altura de 27.45 mts y el tercero circular 7.30 mts. de alto. La altura total del edificio incluyendo base fue de unos 117 mts. El núcleo interno se usó como un eje para levantar el combustible que se necesitaba para dar fuego en la cima de la torre.

Aunque el Faro de Alejandría no sobreviva en la actualidad, dejó su influencia en diversos aspectos. Desde un punto de vista arquitectónico, el monumento se ha usado como un modelo para muchos prototipos a lo largo del mediterráneo y desde un punto de vista lingüístico, dió nombre a los faros de todo el mundo.

Alejandro no se quedó mucho tiempo para dar testimonio de la construcción de la ciudad y no podría saber que la pequeña Isla de Faros sería el sitio el que ligaría su nombre a la "Séptima Maravilla del Mundo".

Para acceder a la entrada existía una rampa abovedada larga. De allí, una escalera espiral que llevaba a las muchas cámaras que tenía y usadas quizás por bestias de carga para llevar combustible al tercer piso donde el fuego se quemaba en la cúspide.

La reconstrucción gráfica que ha seguido siendo la vista popular aceptada del Faro hasta el momento, ha sido la elaborada por Herman Thiersch, un alemán que escribió un gran trabajo al que tituló "Faros" y que ha servido como una referencia normal desde que se publicó en 1909. Thiersch estudió imágenes de las monedas, terracotas, y ciertos mosaicos romanos en Libia y Jordania. También emprendió un estudio de varios alminares, incluso en Egipto, los cuales se piensa copiaron la forma del Faro.

Hay un debate acerca de las posibles estatuas que se hallaban en el Faro, pues algunos autores suponen representaban a Poseidón, dios de los mares y Zeus. Otros han sugerido que hubo dos estatuas de los dioses Castor y Polux; los dioscuros griegos considerados protectores de los navegantes. Esta teoría esta basada en la inscripción de la dedicatoria que se talló en la pared del Faro, "Sostrato de Cnido, hijo de Dexífanes, en nombre de los marineros, a los salvadores divinos", mientras que la frase "salvadores divinos" habitualmente referida a éstos hijos gemelos de Zeus, pudo haber sido una ambigüedad deliberada para también permitirle referencia a Ptolomeo Soter ( El Salvador ) y su esposa Berenice e incluso a ambos ellos como verdaderos artífices de la construcción.

A los diecisiete siglos de su construcción, en el 285 a..C y a su destrucción final a mediados del siglo XIV de nuestra era, sirvió como ya comentamos de guía a marineros que se acercaban a la costa de Egipto.

El hecho de que sobreviviera todos ésos años y a pesar de su constante exposición a las violentas tormentas de invierno en Alejandría, claramente sugiere que nosotros estamos hablando de un edificio de calidad excepcional. Solamente los terremotos pudieron realmente dañar el Faro y hubo los suficientes como para acabar con él.

A partir del año 320 y 1303 de nuestra Era, hubo distintas fuentes de información registradas por escritores clásicos y árabes. Entre los diversos escritos se cuenta que en el año 796, el Faro perdió su piso superior y 100 años después, el gobernador de Egipto, Ibn Tulun (868-884), construyó una mezquita abovedada en la cúspide.

Entre el año 950 y 956, las grietas empezaron a aparecer en las paredes y la torre perdió unos 22 metros de altura. En el año 1261 un terremoto la volvía nuevamente a dañar, cayendo parte de su estructura. Ciertamente, como un objeto de admiración por parte de los árabes se volvió también un objeto de cuidado y algunos emprendieron reparaciones. 

En el año 1272 por ejemplo, el sultán Salah al-Din Yusuf ( Saladino ), hizo un trabajo de restauración y consiguió que el Faro sobreviviera hasta fines del siglo XIV.

El 8 de agosto de 1303 un violento terremoto agitó la zona mediterránea oriental. Los violentos temblores se sintieron en Grecia, el Levante y Delta de Nilo. Alejandría sufrió como ninguna particularmente éste terremoto como señaló Ibn Tagribardi: "Los príncipes a cargo de fundaciones religiosas pasaron largo tiempo ocupándose reparando los daños infligidos en las escuelas, mezquitas e incluso el Faro". El epicentro del terremoto debió de haber ocurrido lo bastante cerca. 

En el año 1326, el viajero árabe Ibn Battutah, pasó por primera vez por Alejandría y escribió que él subió a la rampa que llevaba a la entrada de la torre. En su retorno a la ciudad en el año 1349 ésta ya no estaba y que el Faro estaba completamente en ruinas.

Permaneció así abandonado durante un siglo hasta que el sultán Mameluco, Quaitbay, decidió fortificar la defensa de Alejandría para lo cual construyó una fortaleza sobre las ruinas del mismo Faro, usando la piedra caída y el mármol blanco con que estaba recubierto.

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