1.INTRODUCCIÓN

1.1.PRESENTACIÓN
Al presentar el Plan de Estudios de
Antropología Social y Cultural, el anterior Decano de nuestra
Facultad, Eloy Rada García, se mostraba convencido de que los
aspirantes a cursar esta especialidad serían “muchos”. Lo que
tal vez nunca sospechó es que los alumnos matriculados en el
curso 2003-2004 serían más de seis mil. Para una Facultad
acostumbrada a atender a unos dos mil quinientos alumnos, el
incremento experimentado ha supuesto y continuará suponiendo un
auténtico reto. Todos los miembros de la Facultad, pero de forma
muy especial el Departamento de Antropología, dirigido por el
profesor Honorio Velasco, y el Personal de Administración y
Servicios han tenido que redoblar esfuerzos y dedicación. Sirvan
estas líneas para transmitirles la gratitud de la Facultad.
Gratitud que deseo hacer extensiva a todos los alumnos que han
confiado en nosotros y han decidido asomarse al apasionante
mundo de los estudios antropológicos bajo nuestra guía. Es muy
probable que les hayamos causado alguna que otra decepción. No
deseo ocultar que nos hemos visto algo desbordados. Es de
esperar que en esto, como en todo, se haga camino al andar.
De lo que el alumno puede estar seguro es de
que la nueva titulación es una apuesta firme de la Facultad de
Filosofía, sostenida y apoyada por todas las instancias de la
Universidad. Somos conscientes de que es necesario conocer y
comprender “la forma
global en la que viven los pueblos desde el nacimiento hasta la
muerte, desde la mañana hasta la noche e incluso en el sueño”.
Así definía T.S. Eliot el concepto de cultura.
Las culturas, siempre históricas y plurales,
plasmadas en las grandes creaciones de la ciencia, de la
religión, del derecho, del arte y de la filosofía son la forma
que tienen los pueblos de servirse de las cosas, de trabajar, de
expresarse, de comportarse, de reproducirse, de establecer
valores. De forma algo enigmática escribió W. Benjamin que
“jamás se da un documento de cultura, sin que lo sea a la vez de
barbarie”.
Es posible incluso que, como constató
amargamente Theodor W. Adorno, a veces la cultura acabe en
“basura”. Adorno pensaba en el escombro civilizatorio
que supusieron los campos de exterminio de la Segunda Guerra
Mundial. De ahí que se haya sostenido, con razón, que la cultura
es “una permanente tragedia” (G. Simmel). Lo es porque
supone un gran esfuerzo, el esfuerzo que los pueblos y los
individuos deben realizar para dejar de vivir “en el sótano
de su propio edificio” (Kierkegaard), es decir, en estadios
de mera animalidad. La cultura es el salto a formas ordenadas de
convivencia: sociedad, Estado, derecho, educación, política.
Sólo a través de ella aparecen los grandes horizontes
simbólicos, literarios, mitológicos. Quizás por todo ello dejó
escrito Ortega y Gasset que la cultura es una especie de
“salvación provisional”.
Nuestra Facultad se sentirá muy honrada si,
mediante el estudio de la Antropología Social y Cultural, logra
contribuir a esa
“salvación provisional”
de la que todo parece indicar que estamos bastante necesitados.
M. Fraijó
Decano de la Facultad de Filosofía
La Antropología Social recibe también el
nombre de Antropología Cultural o incluso en algunos sitios
–aunque suena a denominación antigua– Etnología. Es un ámbito de
conocimiento que se inscribe entre las Ciencias Sociales, aunque
seguramente debiera estar no menos que otras disciplinas en el
núcleo de las Humanidades. Persigue el conocimiento de las
sociedades humanas y no oculta que su pretensión es igualmente
el conocimiento del Hombre, y por lo mismo el conocimiento de la
Cultura; toda vez que ambos conceptos remiten uno al otro, pues
los individuos de la especie humana no serían tales sin cultura
y la cultura no tiene otra realidad que la que construyen los
seres humanos. Hace tiempo que dejó de tener sentido justificar
la Antropología como si las sociedades primitivas fueran
territorio académico con límites definidos. No hay tales
sociedades “primitivas”, porque más bien son prejuicios los que
llevan a esas tipificaciones, o bien, porque lo que los
primitivos tienen de cualidad especial no es menos
característico del resto que somos todos, por lo que no habría
razón para considerar que sea un objeto específico de estudio.
Asume la Antropología como postulados
fundamentales, por un lado, la diversidad cultural, por el otro,
la unidad psíquica de la humanidad.
El reconocimiento de la diversidad no implica
tan sólo un conocimiento de las múltiples formas de organización
que adoptan las sociedades humanas, de la variedad de prácticas
sociales y del espectro tan sorprendentemente amplio de
creencias que mantienen las sociedades y grupos, también es un
compromiso por el que se otorga la misma condición de seres
humanos a todos los miembros de otros grupos, por dispares que
sean sus comportamientos respecto a lo que se considera normal o
normativo en una sociedad determinada. El reconocimiento de la
diversidad cultural supone por tanto la posibilidad de
comprender, de empatizar con otro ser humano y en el fondo se
asienta en la unidad psíquica de la humanidad.
El contenido de la cultura es sólo
tentativamente enumerable y el horizonte de trabajo de la
Antropología es por tanto prácticamente indefinido. Con una
mirada somera al plan de estudios se podrá advertir hasta qué
punto. El que aquí se ofrece es de todos modos una opción en la
que al menos está apuntada esa ambición generalista que llevan
todos los que dedican su estudio a la cultura. El plan recoge
los campos clásicos de la disciplina en las asignaturas
troncales y obligatorias.
Además está suficientemente reflejada la
importancia del concurso de otras ciencias sociales y humanas.
El conjunto de las asignaturas optativas una vez que esté
desarrollado del todo es de una notable variedad, acorde con ese
ambicioso planteamiento, pero en la que quien tenga intereses
más específicos podrá encontrar igualmente una cierta
satisfacción.
Pero el comienzo –o si se quiere el fin- de
todas las disciplinas antropológicas está en realidad en la
Etnografía. Designa a la vez tanto las técnicas y prácticas de
investigación centrada en las sociedades, en las culturas
humanas, como la información producida por medio de ellas, es
decir su descripción, su interpretación. La Etnografía traduce y
transcribe el sentido que los seres humanos dan a su vida, a su
forma de vivir, a su comportamiento, a sus experiencias... Y
como tarea de aprendizaje tiene el atractivo de una aventura,
pero no menos conlleva el esfuerzo y el rigor del método. La
invitación a la Antropología es a la vez una invitación a la
investigación (y a la adquisición de las técnicas etnográficas
de trabajo en ella).
¿Qué puede esperarse de la Antropología en la
sociedad actual?Como toda ciencia, ¿ensanchar el conocimiento es
una aportación suficiente? Siendo conocimiento sobre las
sociedades humanas tal vez no sea una meta demasiado pretenciosa
el que se convierta en un abanico de disciplinas que ayuden a
entender la formación de sociedades plurales en la era de la
globalización ¿Será bastante que proporcione alguna luz sobre
viejos y, por lo que parece, difícilmente solubles problemas de
la convivencia, la tolerancia, la comprensión mutua, el respeto
a la diferencia? ¿Será capaz de contribuir a mantener y reforzar
el sentido de igualdad entre los pueblos y los seres
humanos?¿Tendrá que reducirse a más modestos objetivos tales
como acrecentar la sensibilización hacia el patrimonio cultural
de los pueblos o favorecer el desarrollo del turismo cultural?
Lo que puede esperarse de la Antropología en la sociedad actual
es lo que sus practicantes, los antropólogos, hayamos hecho y
seamos capaces de hacer en el futuro con ella.
Honorio Velasco
Director del Departamento de Antropología Social y Cultural
1.2.
ESTRUCTURA
DE LA GUÍA
Esta GUÍA de la carrera de Antropología Social y Social y Cultural
(2. o ciclo) le ofrece una primera aproximación al plan de estudios, así
como una información básica sobre algunas cuestiones de carácter
administrativo.
La GUÍA consta de dos partes:
En la primera parte encontrará una serie de orientaciones
generales sobre la estructura del Plan de Estudios de segundo ciclo de
Antropología Social y Cultural, orientaciones administrativas,
horarios de exámenes y otros asuntos de interés.
En la segunda parte encontrará orientaciones metodológicas de las
materias que podrá estudiar en este plan de estudios. En esta sección se le
ofrece información acerca de la estructura de los programas de cada
asignatura, los requisitos bibliográficos y las formas de evaluación, entre otras
cosas.
1.3
UBICACIÓN
DE LA FACULTAD Y MEDIOS DE TRANSPORTE
La Facultad de Filosofía de la UNED está en el edificio señalado con el número 3 en el plano, tercera planta –excepto el
Negociado de Alumnos y la Administración que están en la –1.ª planta, a mano izquierda–. El edificio señalado con el número 6 corresponde a la
Biblioteca. Los autobuses que le acercan a la Facultad son el A y el 84,y 284 que salen de Moncloa, al comienzo del Parque del Oeste –debe
apearse al final de éste–, y el 46 que sale de la c/ Princesa, frente al Intercambiador de
Moncloa.

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