Bodegones


La palabra bodegón es de origen español y hace referencia a la pintura de alimentos y objetos de cocina. En otros países, este tipo de pintura se denomina naturaleza muerta. Se ha representado pictórica y dibujísticamente desde la antigüedad, pero hasta el siglo XVI aparece siempre como tema secundario e integrado dentro de otro principal.

En 1596 Caravaggio pintaba el que se consideraba el primer bodegón de la historia del género. El precursor en España de este tipo de pintura es Juan Sánchez Cotán, y con él Zurbarán y Velázquez. Los tres tratan el objeto con un realismo extremo.

El impresionismo (1860-80) significó una auténtica revolución y nació como reacción frente al academicismo reinante. El impresionismo abrió las puertas a la investigación de la pintura, sobre la pintura. Al lenguaje específico de la pintura, el color la forma, el espacio, la textura, la factura... Lo importante no era qué se pintaba sino como se pintaba. Los temas del bodegón a partir del impresionismo reflejan claramente este cambio de postura. El ejemplo más significativo son los bodegones de Cézanne.

El bodegón contemporáneo se inscribe en la pintura de la segunda mitad del siglo XX y difiere de las décadas anteriores en la incorporación de procedimientos y técnicas no pictóricas; la pintura se considera un medio más entre todos los que pueden ser usados por el artista plástico, incluyendo la fotografía, la impresión publicitaria, objetos encontrados, etc.

 

Natura morta, 1985. Acrílico sobre tela, 146 x 114 cm. Natura morta, 1986. Acrílico sobre tela, 162 x 130 cm.
Natura morta, 1986. Acrílico sobre tela, 162 x 130 cm. Natura morta, 1996. Técnica mixta sobre cartón, 82 x 67 cm. Natura morta, 1996. Técnica mixta sobre cartón piedra, 56 x 50 cm.
Natura morta, 1999. Técnica mixta sobre cartón piedra, 60 x 48 cm. Natura morta, 1999. Técnica mixta sobre cartón piedra, 60 x 48 cm. Natura morta, 1999. Acrílico sobre póster, 50 x 40 cm.