Guías de investigación por materias
Omnibus mobilibus mobilior sapientia
UNED Inicio/Biblioteca Inicio/Guías
Ir

Guías de investigación por materias
Guías de investigación por materias


¿Cómo presentar trabajos de clase?

Introducción

Un aspecto fundamental en la realización de los diferentes trabajos que, a lo largo de nuestros estudios, se nos irán planteando es el de su presentación. Aunque pueda parecer que se trata de una cuestión menor, la realidad es muy diferente ya que con mucha frecuencia una buena presentación marca la diferencia.

A igualdad de contenidos, un trabajo mal estructurado y con una deficiente presentación es más difícil de leer y casi siempre causará una peor impresión en la persona que lo deba examinar, haciéndola más proclive a considerarlo más negativamente. Por otro lado, una buena presentación, tanto desde un punto de vista conceptual, como  formal, hará más convincente el resultado de nuestro trabajo.

La utilización de un lenguaje claro y directo, una redacción precisa y una estructuración lógica de la información facilitará la lectura y comprensión del texto.

Subir


Estructura

Habitualmente los profesores nos habrán proporcionado indicaciones prácticas sobre la presentación del trabajo. Si no es así, tendremos que seguir una estructura lógica que deberá contar, al menos, con los siguientes apartados:

  • introducción
  • desarrollo de los diferentes aspectos del tema tratado
  • conclusiones

A esta estructura básica tendremos que añadir una serie de elementos que conforman el documento en sí mismo: portada, índice del contenido, bibliografía utilizada, así como todo el aparato de citas bibliográficas sobre el que se apoya nuestra exposición. Además si, como es altamente aconsejable, acompañamos los textos con la presentación de gráficos, esquemas, tablas o imágenes, éstas deberán ir acompañadas de un pequeño texto explicativo que favorezca su comprensión.

A continuación vamos a examinar con mayor detalle cada una de estas partes:

  • Portada: donde debe constar el título del trabajo, el nombre del autor, curso, asignatura, grupo, etc. Es la fuente que permite identificar el trabajo.
  • Resumen: en el caso de artículos para su publicación, tesis, etc. se debe incluir un pequeño resumen (entre 50 y 250 palabras), donde se informe del contenido y naturaleza del documento que se presenta y las conclusiones, lo cual resultará de mucha utilidad para el lector.
  • Sumario o tabla de contenidos: recoge los diferentes apartados que se tratan en el documento, con sus correspondientes subdivisiones, si las hubiera, en el orden en que aparecen en el texto y con mención de la página donde comienzan.
  • Lista de abreviaturas y símbolos: se recomienda que se detallen en ella todos los elementos que no sean de comprensión inmediata y universal por cualquier posible lector.
  • Introducción: describe el propósito y los objetivos del trabajo, el alcance (cronológico, geográfico, tipológico, etc.), así como la metodología utilizada.
  • Cuerpo del trabajo: debe estar estructurado en epígrafes claramente señalados y destacados.
  • Conclusiones: en ellas se deben presentar los resultados de nuestro trabajo.
  • Anexos: en esta parte se recoge información complementaria que facilita la comprensión del texto, como gráficos, fotografías, glosarios, muestras de datos, etc.
  • Bibliografía: es el conjunto de documentos utilizados para la elaboración del trabajo, aunque no se hayan citado. Habitualmente se presenta de forma alfabética. Para su realización hay que ceñirse a unas normas muy precisas.
  • Índices alfabéticos: onomásticos, de materias, etc. permiten buscar en el texto entradas específicas. Sólo son recomendables en trabajos extensos. Hoy día, gracias al uso de procesadores de textos, su realización es mucho menos costosa.

 Subir


Redacción

En cuanto a la redacción, además de una correcta utilización del lenguaje,  es recomendable el uso de un estilo claro y directo, que facilite la comunicación y la comprensión de lo que queremos expresar. Para ello debemos:

  • ser coherentes en nuestra exposición, evitando dejar en nuestro discurso cuestiones pendientes y  sin desarrollar
  • buscar la variación en el uso general del lenguaje, para no incurrir en repeticiones, pero evitarla en el uso de la terminología especializada, para no crear confusión
  • evitar las frases excesivamente largas y con construcciones subordinadas
  • ser precisos y concretos en el lenguaje, haciendo un uso correcto de la terminología empleada
  • utilizar un discurso despersonalizado
  • utilizar expresiones sencillas, huyendo de frases rebuscadas
  • evitar el uso de expresiones coloquiales
  • enlazar las frases mediante el empleo correcto de  palabras o expresiones adecuadas para ello
  • evitar la repetición de términos y el uso de muletillas recurrentes e innecesarias
  • descifrar las siglas

Por otro lado, los textos escritos se estructuran en forma de párrafos, cada uno de los cuales debe tratar y desarrollar una idea concreta. A su vez, cada párrafo debe funcionar como un todo en el que las ideas se relacionen entre sí de una manera natural.

Además, otros dos aspectos muy importantes a tener en cuenta son el cuidado de la ortografía y el uso correcto de la puntuación. Para la primera, podemos ayudarnos de los correctores ortográficos y gramaticales de los procesadores de texto, aunque no debemos nunca confiar ciegamente en ellos. En cualquier caso, lo más útil es aspirar a tener un correcto dominio de las normas ortográficas y de puntuación. Para tratar de conseguirlo y para aclarar dudas en la materia son siempre de gran utilidad los diversos manuales y libros de ortografía y estilo existentes.

No debemos olvidar que redactar significa también revisar y corregir, por lo que tendremos que ser cuidadosos y releer el texto hasta conseguir una perfecta construcción.

Subir

Aspectos formales

La forma de presentación visual de un texto es importante, tanto que, en muchas ocasiones, una mala presentación puede arruinar un buen trabajo. Una configuración adecuada del texto facilita su legibilidad y comprensión. A continuación detallamos algunas recomendaciones:

  • se deben paginar todas las hojas, a excepción de la portada y las hojas de respeto, y revisar la secuencia cuando hemos introducido cambios, tanto en la paginación como en el índice
  • el texto debe estar organizado en capítulos, apartados y subapartados, cada uno de ellos claramente destacado con letras mayúsculas o negritas. Se deben jerarquizar entre sí mediante un uso adecuado de la tipografía y de números arábigos
  • las notas y observaciones que complementan el texto deben incluirse a pie de página o al final de cada capítulo
  • es conveniente presentar el cuerpo del texto justificado, con interlineado sencillo o a espacio y medio y márgenes adecuados
  • se recomienda usar una única familia de letras, evitando las fuentes demasiado exóticas, que pueden dificultar la lectura y no ser adecuados para un trabajo académico, al restarle seriedad
  • es conveniente ser sobrios en la presentación y evitar caer en excesos visuales que pudieran entorpecer la lectura
  • el sistema de presentación de citas y referencias bibliográficas debe ser único y  consistente en todo el trabajo
  • los gráficos, tablas, etc. deben llevar un texto explicativo y una mención de la fuente de donde se han tomado, debiendo además ir numerados en secuencias diferentes para cada una (figuras, tablas, etc.)

Subir

Más información

Otros recursos de interés sobre la cuestión:

Guía sobre uso ético de la información y citas bibliográficas.
Guía rápida sobre cómo plantear los trabajos de clase.
Guía rápida sobre uso ético de la información.
Guía rápida sobre los trabajos académicos.

Subir


Última actualización: 2/07/13

Biblioteca UNED :: 2013