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Neil Gilbert, doctor 'honoris causa' por la UNED: “El debilitamiento de la vida familiar plantea un gran desafío al Estado del bienestar”
La ceremonia ha estado presidida por el rector, Ricardo Mairal, acompañado en la mesa presidencial por el director de la Escuela Internacional de Doctorado, Ángel de Juanas; la secretaria de la Escuela Internacional de Doctorado, Gema Juberías Cáceres; el padrino del nuevo doctor honoris causa, Antonio López Peláez, y el propio Neil Gilbert.
Hipatia, símbolo del modelo doctoral de la UNED
En su intervención, el director de la Escuela Internacional de Doctorado, Ángel de Juanas, destacó el significado de esta celebración en honor a Hipatia de Alejandría, símbolo de la libertad intelectual, el pensamiento crítico, la búsqueda del conocimiento y el diálogo, para reivindicar el papel de la formación doctoral en la UNED. En este sentido, subrayó que “formar investigadores e investigadoras no es únicamente preparar personas capaces de producir conocimiento especializado, sino formar personas sensibles a los problemas globales y a las necesidades sociales de nuestro tiempo”. Asimismo, puso en valor como hito la acreditación de todos los programas de doctorado por parte de la ANECA y resaltó la relevancia de la incorporación de Neil Gilbert, el primer profesor de Trabajo Social extranjero investido como doctor honoris causa por una universidad pública española, por el "refuerzo a la dimensión internacional del Doctorado UNED" que implica y por el "referente académico de primer nivel" que supone para los nuevos doctores.
Una obra que une investigación y práctica

En su laudatio, el catedrático de Trabajo Social y Servicios Sociales de la UNED Antonio López Peláez destacó la trayectoria académica y el impacto internacional de Neil Gilbert, subrayando su contribución al análisis de las políticas sociales desde una perspectiva comparada y su influencia en el desarrollo del Trabajo Social como disciplina. López Peláez puso el acento en la capacidad de su obra para conectar investigación y práctica, recordando que “en el Trabajo Social, la investigación y la intervención son dos caras de la misma moneda”, y señaló que sus estudios han permitido comprender mejor los desafíos que afrontan las sociedades contemporáneas en ámbitos como la familia, la infancia o la desigualdad. En esa línea, valoró su obra “El trabajo de una madre”, donde Gilbert apoya una propuesta de política familiar amigable: un enfoque que no solo facilita la transición laboral, sino que defiende el valor económico inherente de la maternidad mediante políticas diseñadas para proteger a las familias, reconocer la crianza y ofrecer alternativas reales a quienes optan por cuidar de sus hijos en el hogar. Asimismo, destacó su estrecha relación con la UNED, tanto en el ámbito investigador como en la formación de jóvenes académicos, y su papel como impulsor de colaboraciones internacionales.
Transformaciones demográficas y crisis del bienestar
Tras su investidura, en la que recibió los símbolos académicos del grado —birrete, anillo y libro de la ciencia— y se incorporó formalmente al Claustro, Neil Gilbert pronunció su discurso de ingreso, centrado en los cambios en la vida familiar y sus implicaciones para el Estado del bienestar en las sociedades actuales. En este contexto, advirtió de que “el debilitamiento de los vínculos de la vida familiar crea costes económicos que imponen una enorme carga sobre la capacidad fiscal de los Estados del bienestar modernos”, una idea que sitúa en el centro del debate sobre la sostenibilidad de los sistemas de protección social.
A partir de este diagnóstico, el nuevo doctor honoris causa analizó las transformaciones demográficas y sociales de las últimas décadas, como el descenso de la natalidad, el aumento de la esperanza de vida o la creciente tasa de dependencia, que están tensionando los modelos tradicionales de bienestar. Sin embargo, su intervención fue más allá del análisis económico para plantear una reflexión sobre las decisiones individuales en torno a la familia y sus implicaciones colectivas.
“Algunos dirían que prescindir del matrimonio y tener menos hijos proporciona una mayor libertad para perseguir la autorrealización”, señaló, apuntando a una de las tendencias dominantes en las sociedades contemporáneas. Frente a ello, planteó una pregunta directa al auditorio: “¿A quién aman más que a ustedes mismos? ¿Por quién darían su vida?”, para subrayar el papel central que siguen desempeñando los vínculos familiares.
En la parte final de su intervención, Gilbert profundizó en esta tensión entre autonomía individual y vida familiar, recordando que “el matrimonio implica compromisos y limita la libertad personal, y el cuidado de los hijos exige una dedicación que no termina al final de una jornada laboral”.
La ciencia como antídoto frente a la pseudociencia

El acto académico se completó con la investidura de los nuevos doctores y doctoras de la UNED, que recibieron los atributos del grado en un solemne ritual que simboliza su incorporación al Claustro. Una vez investidos, el rector de la UNED, Ricardo Mairal, clausuró el acto con un discurso en el que defendió la ciencia como "antídoto frente a la pseudociencia" en una sociedad "herida e hiperventilada". Mairal reivindicó el método científico como herramienta para generar certezas frente al ruido y la desinformación. "Celebrar la ciencia es reconocer que ciencia, innovación y progreso están inextricablemente unidos".
La universidad, defendió, debe ser una "fábrica de ciudadanía" que cultive el pensamiento crítico, la escucha y la moderación. Y recordó la máxima del homenajeado, Neil Gilbert: "Las políticas sociales deben juzgarse no por sus intenciones, sino por sus consecuencias". Una lección que, en tiempos de dogmatismo y relativismo, apuesta por la verdad como proceso, no como certeza absoluta.
La ceremonia estuvo acompañada por las interpretaciones del Coro de la UNED, que puso música a algunos de los momentos más significativos del acto, y concluyó con el tradicional Gaudeamus igitur, himno universitario que cerró una jornada marcada por el reconocimiento al conocimiento, la investigación y el compromiso académico.
Laudatio del profesor Antonio López Peláez y discurso de Neil Gilbert


