noticia
La UNED reivindica la perspectiva de género como herramienta crítica del saber en la 28ª edición del Premio Elisa Pérez Vera
Vicens explicó que fue su formación posterior en Antropología la que le llevó a formular esa pregunta. Lo “normal” y lo “desviado”, sostuvo, no son categorías neutrales. “La perspectiva de género no es una opción metodológica, es una tarea imprescindible”, afirmó, reivindicando una mirada capaz de desvelar el trasfondo cultural de decisiones que durante décadas se presentaron como estrictamente médicas.
La conferencia central corrió a cargo de la filósofa Ana de Miguel Álvarez, quien articuló su ponencia —¿Con qué sueñan las mujeres? Una reflexión sobre el conocimiento, la ciencia y la tecnología— en torno a tres ámbitos que, a su juicio, han definido la evolución de la humanidad: ciencia y tecnología, arte y creación y el mundo de la moral. Mientras los dos primeros han avanzado de manera asombrosa, el tercero ha quedado rezagado, generando un desequilibrio profundo. Ese desfase, sostuvo, explica en parte por qué las mujeres han tenido que abrirse paso en un mundo que no fue pensado para ellas.

La dimensión simbólica del premio estuvo también presente en la intervención de la rectora honorífica Elisa Pérez Vera, quien destacó que, por segundo año consecutivo, el galardón haya recaído en un hombre. Más que una anomalía, lo interpretó como un síntoma de cambio en un ámbito que durante años fue considerado —incluso dentro de la universidad— “cosa de mujeres”. El problema, señaló, no es de las mujeres, sino de la persistencia de estructuras de discriminación. En un contexto que calificó de incierto, apeló al artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y situó la dignidad y la igualdad como ejes irrenunciables de un feminismo con el que se identifica.
Karen María Vilacoba Ramos, vicerrectora de Relaciones Institucionales y Comunicación y presidenta de la Comisión de Igualdad, subrayó el valor institucional del galardón como expresión del compromiso de la UNED con la igualdad. Destacó además el carácter multidisciplinar del trabajo premiado, una perspectiva que —en sus palabras— “abre la mirada a muchos paisajes” y permite abordar problemas complejos desde enfoques complementarios.
Teresa San Segundo, presidenta del jurado y directora del Centro de Estudios de Género, anunció la agenda de actividades previstas con motivo de la Semana de la Mujer, reforzando la continuidad de este compromiso más allá del acto formal.
El cierre correspondió al rector Ricardo Mairal, que ha presidido todas las ediciones del premio durante sus ocho años de mandato. Defendió una universidad “con alma”, anclada en el pensamiento crítico, y en una sociedad que —a su juicio— vive “atrincherada en la falta de consideración”, reclamó la convergencia entre razón y emoción como horizonte ético de la institución. Con una fórmula que condensó el espíritu de la jornada, concluyó su intervención: “Larga vida al Premio Elisa Pérez Vera”.
Escuchadas las intervenciones, el acto dejó una idea de fondo: la universidad no solo produce conocimiento, sino que tiene la responsabilidad de revisar críticamente los marcos desde los que ese conocimiento se construye. En esa revisión, la perspectiva de género se consolida como un instrumento analítico central para entender el pasado y discutir el presente.


