noticia
La UNED reivindica el liderazgo femenino en el Antiguo Egipto en la semana del Día Internacional de la Mujer
Durante un día, el MAN se transformó en un escenario que trasladó al público al Antiguo Egipto, reuniendo a especialistas para reflexionar sobre el papel político, religioso y simbólico de las mujeres en la sociedad faraónica. A lo largo de la tarde, se analizó cómo reinas y princesas desempeñaron un rol decisivo en la vida del reino, mucho más allá del ámbito doméstico.
Aunque solo unas pocas mujeres llegaron a ocupar el trono —como Hatshepsut o Cleopatra VII—, otras figuras, entre ellas Nefertiti o Nefertari, ejercieron una influencia destacada como Grandes Esposas Reales, participando activamente en la administración del Estado, la diplomacia y la esfera religiosa.
Dos conferencias de profesoras de la UNED

Las profesoras de la UNED Gema Menéndez e Inmaculada Vivas ofrecieron las conferencias “Realeza y divinización a comienzos de la dinastía XVIII. Ahmose-Nefertari” y “Belleza inusual: reinas y princesas del periodo de Amarna”, respectivamente.
Con motivo del 8M, la UNED preguntó a las investigadoras por algunas reflexiones personales que complementaran las ideas expuestas en sus ponencias.
Gema Menéndez analizó la figura de Ahmose-Nefertari, reina clave en los inicios de la dinastía XVIII. “No solo fue una reina activa en las labores oficiales del reino, sino también un gran apoyo institucional para su hijo”, explicó. Su relevancia fue tal que, tras su muerte, llegó a ser divinizada.
La investigadora recordó además que, pese a tratarse de una sociedad patriarcal, las mujeres del Antiguo Egipto disfrutaban de derechos legales poco habituales en otras civilizaciones antiguas: podían poseer bienes, iniciar divorcios, participar en actividades económicas o ejercer cargos religiosos de relevancia.
Menéndez contextualizó la evolución de la egiptología: durante el siglo XIX y buena parte del XX, se consolidó bajo una lógica colonial y androcéntrica, dominada por figuras masculinas que relegaron a las mujeres a roles secundarios. “Aunque hoy muchas investigadoras lideran proyectos y cargos académicos, aún queda mucho por luchar. Persisten desafíos como mayor escrutinio profesional, dificultades de conciliación en excavaciones prolongadas —consideradas inconveniente para ciertos proyectos— y menor visibilidad mediática en descubrimientos de impacto”, explicó. Recordó que “la historia se escribió desde la perspectiva masculina, pero ahora son muchos los hombres que escriben sobre mujeres”, mientras el estudio de la mujer egipcia gana relevancia.

Por su parte, Inmaculada Vivas centró su conferencia en las reinas y princesas del periodo de Akhenatón, una etapa marcada por profundas transformaciones religiosas y artísticas. Su análisis abordó los ideales de belleza asociados a estas mujeres y su papel simbólico dentro de los cambios políticos y religiosos del momento.
La investigadora compartió también algunas reflexiones sobre la evolución del papel de la mujer en la sociedad actual. “La vida de la mujer ha cambiado de manera extraordinaria, tanto en el ámbito profesional como en el estilo de vida, en su consideración social y en las oportunidades que tenemos”, afirmó. No obstante, señaló que muchas mujeres de su generación siguen arrastrando una importante “carga psicológica” vinculada a roles tradicionales. “Más allá de conmemorar el Día Internacional de la Mujer, es esencial dar ejemplo a nuestras hijas y a nuestros hijos, para que crezcan en relaciones de igualdad y sepan que no necesitan la validación de una pareja”.
La profesora también abordó el peso del mito de Cleopatra VII en el imaginario colectivo. Según explicó, la imagen que ha llegado hasta la actualidad procede en gran parte de los relatos de historiadores romanos, que la retrataron como una reina seductora vinculada a Julio César y Marco Antonio. Sin embargo, subrayó que la Cleopatra histórica fue mucho más compleja: “Era una mujer muy inteligente, con grandes dotes diplomáticas, hablaba siete idiomas y tenía una personalidad enormemente carismática”. Su trágico final —al suicidarse, según la tradición, con el veneno de una serpiente para evitar ser exhibida en Roma tras la derrota frente a Octavio— contribuyó a consolidar su figura como uno de los grandes mitos de la historia.
Iniciativas como “Reinando en femenino” permiten recuperar la memoria de las mujeres que participaron activamente en la construcción del Egipto faraónico y visibilizar el trabajo de las investigadoras que hoy continúan estudiando su legado desde la universidad y la arqueología.
