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Ana María Marcos del Cano renueva como asesora externa de la Comisión de Ética del Ministerio Fiscal

La catedrática de Filosofía del Derecho de la UNED continuará como asesora externa de la Comisión de Ética Fiscal tras la reciente renovación de este órgano. Vinculada a la comisión desde su creación en septiembre de 2022, su permanencia refuerza el papel de la universidad en los espacios de reflexión ética de las instituciones públicas.
04/05/2026
Ana María Marcos, (tercera por la izda.) junto a Teresa Peramato, fiscal general del Estado (centro)

“Ser nombrada primera asesora externa desde el inicio de la Comisión de Ética del Ministerio Fiscal ha supuesto para mí, ante todo, un profundo honor y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad. No se trata únicamente de participar en un órgano consultivo, sino de contribuir, desde una mirada independiente, a la construcción de una cultura ética en una institución esencial para el Estado de Derecho”, ha afirmado Marcos del Cano.

 

La renovación se formalizó el pasado 10 de abril, cuando la Comisión actualizó su composición con el nombramiento de Marta Valcarce, fiscal decana-delegada de Menores en Sevilla, como presidenta, y la incorporación de Adoración Cano, fiscal anticorrupción en Valencia. Los miembros del órgano fueron recibidos por la fiscal general del Estado, Teresa Peramato.

 

Fotografía de Ana María Marcos con los miembros de la comisión
Ana María Marcos, primera por la derecha, junto a los miembros de la Comisión de Ética Fiscal

Una mirada externa para fortalecer la ética pública

La Comisión de Ética Fiscal es un órgano independiente cuya función es interpretar el Código Ético del Ministerio Fiscal, aprobado en 2020, mediante la emisión de dictámenes e informes, además de promover la difusión de los principios éticos que guían la labor de los fiscales.

 

En este contexto, la catedrática de la UNED desempeña un papel singular como única asesora externa, aportando una perspectiva académica que amplía el enfoque técnico-jurídico. Su labor consiste en aconsejar, sugerir y profundizar en los aspectos éticos que surgen a partir de las consultas que recibe la comisión, planteadas por fiscales, asociaciones o juntas, contribuyendo así a una reflexión más abierta y conectada con la sociedad.

 

“La presencia de una voz externa, ajena a la carrera fiscal”, explica la catedrática, “permite enriquecer el análisis, introducir una perspectiva más amplia y reforzar la idea de que la ética institucional no puede ser nunca una cuestión meramente interna, sino un compromiso abierto a la sociedad”.

 

 

Ética, legalidad y servicio público

La experiencia en la comisión ha permitido a Marcos del Cano participar en un proceso de reflexión continua sobre la práctica jurídica, poniendo de relieve que la legalidad, siendo imprescindible, no agota la exigencia de justicia. En ese espacio entre la norma y su aplicación, la reflexión ética adquiere un papel cada vez más relevante, tanto en España como en el contexto europeo.

 

Asimismo, subraya que la actuación del Ministerio Fiscal, como la de cualquier institución pública, requiere criterios de prudencia, responsabilidad y ejemplaridad, sostenidos desde una reflexión ética constante. En este sentido, considera que la creación de la Comisión y su apertura a una asesoría externa reflejan un ejercicio de madurez institucional, al reconocer que la confianza ciudadana no se construye solo sobre la corrección jurídica, sino también sobre la integridad ética.

 

Primer plano de Ana María Marcos del Cano
Ana María Marcos del Cano

Transferencia de conocimiento desde la UNED

La Comisión está integrada por siete miembros —seis fiscales en activo y una persona externa de reconocido prestigio académico— y actúa con plena independencia, sin interferir en la potestad disciplinaria ni en las responsabilidades legales de los fiscales. Su labor, basada en la emisión de dictámenes e informes, contribuye a consolidar una cultura ética exigente en el ámbito de la justicia.

 

“Desde esta experiencia, mi valoración no puede ser sino profundamente positiva. He podido comprobar el compromiso de los miembros de la Comisión con una ética exigente, alejada de cualquier formalismo, y orientada a ofrecer criterios que ayuden en la toma de decisiones en situaciones complejas. En estos ámbitos es donde se fortalece verdaderamente el Derecho y se dignifica el servicio público”, concluye Marcos del Cano.