Es curioso, pero antes de que la obra cumbre del científico tal vez más influyente en la sociedad de su tiempo, Charles Darwin, se tradujera al español, su teoría ya se impartía entre los pupitres de algunas escuelas de nuestro país.
No menos curioso resulta que El origen de las Especies despertó en el último tercio del siglo XIX idénticas controversias que ahora levanta en lugares tan influyentes como Estados Unidos. Así fue todo y así lo recoge la interesante exposición El Darwinismo en los manuales escolares de Ciencias Naturales del último tercio del siglo XIX en España, que abre sus puertas en la Biblioteca Nacional de Educación a Distancia (UNED).
La primera edición de la citada obra data de 1859, en las islas Británicas. La primera traducción española se realizó en 1877 y corrió a cargo de la editorial Perojo. En 1867, salió el primer libro de texto que incluía tan revolucionaria teoría. Fue en Granada y lo produjo la imprenta de Francisco Ventura y Sabatel. El volumen en cuestión fue Libro de Historia Natural, de Rafael García Alvarez, obra que, dicho sea de paso, ostenta el honor de ser uno de los libros de textos de vida más prolongada en la moderna escuela española. Durante cerca de medio siglo se utilizó en la enseñanza de las Ciencias Naturales de Secundaria. Y como dato se debe señalar que su novísima edición, fechada en 1894, cita literalmente a Charles Darwin.
Tan prolongada vigencia no fue lo habitual en un periodo especialmente convulso, caracterizado por una vertiginosa turnicidad de los gobiernos de España. Los libros de texto fueron menos breves, pero no dejaron de ser sensibles a los cambios. «Los cortos periodos de mandatos alternativos de conservadores y liberales no dejaban tiempo para introducir las teorías emergentes en los libros de textos pero, lógicamente, hubo de todo», explica la investigadora Margarita Hernández Laille, responsable de la muestra y estudiosa desde hace varios años de este singular aspecto de la enseñanza española.
Así, por ejemplo, hacia la mitad de los 60 de aquel siglo, se regresó a las intimidantes listas de libros prohibidos. Por el contrario, algunos sectores de la enseñanza se mostraron fervientes difusores de las teorías evolucionistas. La Institución Libre de Enseñanza se situó a la cabeza de tal posición, declarando a Darwin profesor honorario y a su muerte, en el mes de febrero de 1882, publicó en su boletín una necrológica a página entera.
La comisaria de la exposición se niega a emitir un juicio sobre la importancia de Darwin en la educación española decimonónica. «No es el papel de la muestra, ése le toca a los espectadores. Yo me he limitado a reunir libros de texto que sí introducen el darwinismo y de otros que lo omiten; la investigación siempre tiene que ser lo más objetiva posible. Me centro en mostrar cómo se introdujo en los manuales escolares las teorías de Darwin. Aún nos queda mucho que estudiar e investigar para tener suficiente información como para enunciar una idea».
El Darwinismo en los manuales escolares de Ciencias Naturales del último tercio del siglo XIX en España. Biblioteca de la UNED. Senda del Rey, 5. Ciudad Universitaria. Tfno: 91 398 82 66. Internet: www.uned.es/investigacion/instituto_investigacion/manes.htm
Una evolución comparada
Hoy también se podrá disfrutar durante la Semana de la Ciencia de:
-Población española. Pasado, presente y futuro de nuestra sociedad. Una exposición del Instituto de Economía y Geografía (c/. Pinar, 25) que compara la evolución de la población de nuestro país con las de otros lugares del mundo. Para más información, en el teléfono 91 411 10 98.
-Insectos desconocidos. En la Casa de Cultura de San Lorenzo del Escorial, esta exposición muestra el fascinante y poco conocido mundo de estos seres tan abundantes. (Teléfono: 91 896 07 72).
-Cosmética natural. En el Centro de Educación de la Fuenfría (Carretera de las Dehesas, s/n. Cercedilla), este taller enseña el uso de las plantas y minerales para elaborar productos cosméticos. (Teléfono: 91 852 22 13).