Corindón (rubí y zafiro).

    El corindón es un mineral relativamente escaso que aparece en rocas aluminosas, generalmente de tipo metamórfico, tales como mármoles, esquistos micáceos y gneises. En ocasiones también puede estar relacionado con rocas ígneas ácidas o intermedias, tales como granitos o sienitas.

    Sin embargo, los ejemplares con valor gemológico son mucho más raros, especialmente el rubí, pues requiere para su formación la presencia de cromo, elemento cromóforo, que se suele aparecer en rocas ultrabásicas. Por tanto, para la que puedan formarse rubíes es preciso el contacto entre rocas muy ricas en alúmina y rocas o fluídos portadores de cromo.

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Rubí
(Foto: IGE)

    En el color, además de la cantidad de Cr3+, influye la presencia de otros elementos colorantes, tales como el hierro, que oscurece el tono agranatándolo.

    El zafiro, que contiene hierro y Ti4+, es algo más frecuente pero precisa también de unas condiciones adecuadas de cristalización.

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Zafiro
(Foto:  IGE)

    Además de los característicos colores azules existen también zafiros fantasía tales como los verdes y amarillos (debidos a la presencia de Fe 3+), amarillos (por centros de color), púrpuras y violetas (con Fe2+, Ti4+ y Cr3+), rosas (con pequeñas cantidades de Cr3+) y padparadchas (con Cr3+y centros de color).

    En el caso de esta gema más abundantes que los yacimientos primarios son los de tipo secundarios o aluviales, originados por la erosión y transporte de los materiales que constituían los yacimientos primarios. Los corindones, muy resistentes a la erosión por su tipo de enlace y su estructura, son liberados de sus rocas madres,  transportados por los ríos y  depositados en yacimientos aluviales donde se acumulan. Es por ello que las grandes explotaciones de rubís y zafiros se encuentran, por lo general, en amplios valles fluviales con gravas o arenas.

    Es frecuente la aparición conjunta de rubíes y zafiros, si bien estos últimos son mucho más abundantes pero en ciertos yacimientos sólo aparecen zafiros.

    Los yacimientos de rubí más importantes del mundo, por la calidad de sus gemas, se encuentran en Mogok (Myanmar, antigua Birmania), pero su producción anual es escasa. Recientemente en Mon Hsu se han descubierto también rubies.  Por su cantidad destacan los yacimientos de Trat y Chanthaburi (Tailandia) y los de Ratnapura (Sri Lanka). Otros países productores son Vietnam, Kenia, Tanzania, Camboya y Pakistán.

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Mercado de rubíes en Bo Rai (Tailandia)
(Foto: C. Sapalski)

    En cuanto al zafiro, los ejemplares más bellos se han encontrado en  Cachemira (India), aunque actualmente su producción es casi nula. Se encuentra también en todas las localidades citadas para el rubí, además de en Australia (importantes yacimientos de zafiros azules, verdes y amarillos) y con menor importancia en Montana (Estados Unidos).