Se dijo en CONAMA que el bienestar social y la
sostenibilidad mundial solo serán posibles si las ciudades son sostenibles.
¿Que características debería reunir desde su punto de vista una ciudad
sostenible?
Habría que considerar una serie de
medidas que afectan a las ciudades exclusivamente y que resumo en los
siguientes puntos:
- Tamaño apropiado al
territorio. Preferentemente ciudades medias. Nunca más de 500.000
habitantes.
- Organización
policéntrica bien articulada, con barrios integrados en los que
existan todos los servicios (hospitales, colegios, centros de ocio...)
a fin de minimizar los desplazamientos.
- Descentralización de
la oferta cultural y más medios y subvenciones para la misma.
- Proliferación de
pequeñas zonas verdes bien repartidas, en todos los barrios.
- Bajo consumo
energético, estimulado desde la Administración, y utilización masiva
de energías renovables.
- Calidad ambiental en
los servicios públicos, que deberían servir de ejemplo a la comunidad
sobre el ahorro de agua, energía y materiales, así como sobre el
reciclado.
- Transporte urbano
público subvencionado que utilice medios ecológicos. Prohibición del
transporte privado en el interior de la ciudad salvo médicos, taxis y
ambulancias. Fomento de la bicicleta y otros medios no contaminantes.
- Peatonalización de
áreas en todos los barrios, destinadas a que los niños recuperen la
calle para jugar y las personas ancianas puedan caminar. Restaurar el
valor del paseo.
- Control del ruido,
tanto en la calle como en el interior de los edificios.
- Fomento del reciclado
y contenedores adecuados en todos los barrios.
- Atención a los
discapacitados y a las personas mayores en todos los servicios urbanos
(pasos de cebra, autobuses, tren, almacenes...).
- Atención a los
procesos de marginalidad y exclusión social, mediante medidas
adecuadas de la Administración municipal.
- En su calidad de
sistema abierto, una ciudad sostenible debería potenciar las
relaciones con el entorno natural y rural que la rodea, minimizando
los impactos y favoreciendo los intercambios recíprocos.
- Finalmente una
sugerencia: que se hagan tan solo las obras estrictamente necesarias,
y se unifiquen los canales de conducción de los distintos servicios.
Aunque la ciudad es un organismo vivo, ello no quiere decir que tenga
que estar quebrándose constantemente y por todos lados, cumpliendo el
dicho de aquel visitante que, al conocer Madrid, dijo que "esta ciudad
será muy bonita cuando esté acabada..."
Aparte, se debe tener en cuenta cómo las urbes se articulan en el
territorio. Ese es un tema muy amplio y ahí radica otro aspecto básico
de la sostenibilidad urbana, precisamente en función de la huella
ecológica que las ciudades trazan sobre otros espacios (circundantes o
lejanos), generalmente de carácter rural, para mantener activo su
metabolismo. También por el modo en que las urbes se comunican y
establecen relaciones de intercambio entre ellas.
¿Cual cree que debe ser
el papel del Estado y la sociedad civil para la regulación en materia de
construcción urbana?
En un Estado democrático, la función del Estado es importantísima a la
hora de legislar en materia urbanística, estableciendo medidas que
sirvan de control a la especulación urbana y señalando pautas de
edificabilidad y ocupación del suelo que no sobrepasen lo que es
deseable en una ciudad sostenible.
¿Cuales cree que deben
ser las medidas que adopten las organizaciones públicas para fomentar
una planificación urbanística coherente?
La primera y más importante, que los partidos no se financien con dinero
de las empresas constructoras. La segunda, luchar contra la corrupción
en los Ayuntamientos, estableciendo normativas supramunicipales que
eviten las recalificaciones de suelo y otras prácticas afines.
¿Cuales son en su
opinión ejemplos de buenas prácticas en construcción urbanística?
A nivel teórico, el Manifiesto por la Sostenibilidad lanzado por la
Fundación César Manrique en Lanzarote debería funcionar como marco de
referencia para zonas insulares y entornos afectados por el turismo. En
la práctica, tuvimos un buen intento de hacer un urbanismo sostenible en
Calviá (Mallorca), durante el mandato de Margarita Nájera.
Fuera de España, los países nórdicos son, a mi modo de ver, un buen
ejemplo de un urbanismo adaptado al paisaje y amable con las personas.
Sin olvidar las viejas y pequeñas ciudades italianas, con grandes áreas
peatonalizadas en las que la gente circula caminando o en bicicleta, y
en las que se experimenta de inmediato una agradable sensación de
bienestar (Bolonia, Parma, Siena, Pádova...).
¿Cómo cree que la Ley
del Suelo facilitará una planificación coherente?
Va a depender no sólo de lo que se legisle sino de la capacidad y
autoridad real que se tenga para controlar y hacer cumplir lo legislado
de forma normal, sin tener que recurrir constantemente a los Tribunales.
Ello exige un grado de evolución del Estado democrático en el que el
bien común se imponga como criterio frente al beneficio desmesurado (y
con frecuencia ilícito) de unos pocos.
Ésta es una cuestión de ciudadanía que requiere largos y constantes
procesos de educación, no sólo en la escuela, el instituto o la
universidad, sino sobre todo en las familias. En definitiva, supone
desterrar del imaginario colectivo la idea, hoy tan extendida, de que lo
importante en este mundo es hacerse rico, sin que importen los medios o
el camino que se sigue para ello.
En mi opinión, por tanto, el tema de los usos del suelo no es tanto un
problema de leyes en el
B.O.E. (que, efectivamente, siempre pueden mejorar el marco de
referencia) cuanto de acabar con un estado de cosas en el que todo el
que quiere especular cree que puede saltarse la ley con la connivencia
de políticos o funcionarios corruptos. Si no se termina con esa
situación, cualquier ley que se promulgue será poco efectiva.